Una Iglesia de compasión

El papa Francisco hace nuevamente énfasis sobre el perdón y la humanidad en su carta sobre el aborto
Una Iglesia de compasión
El Papa Francisco saluda a los fieles al salir de la Plaza de San Pedro en el Domingo de Ramos.

El papa Francisco mantiene sin cambios la doctrina de la Iglesia Católica, aunque ha puesto al frente de sus prioridades la compasión y la caridad por sobre la condena y el castigo. El Pontífice dio otra muestra de ello en su carta sobre el aborto en la que atiende el conflicto interno y el dolor de las católicas que se lo han realizado, exaltando el valor del perdón por sobre la exclusión.

Desde su arribo al trono de Pedro, el Papa hizo un marcado giro en relación a sus últimos dos predecesores, anteponiendo los principios de la doctrina social de la iglesia,  que se centran en la persona tomando en cuenta sus sentimientos y circunstancias. La transformación buscada por el religioso se resumió en la comparación de la Iglesia como “un hospital de campaña tras una batalla” que salga “a curar los heridos” en vez  de condenarlos por su condición o decisión.

La carta del Papa Francisco es implacable ante el aborto, pero tan grande es la censura del pecado como lo es el perdón ante el arrepentimiento. Esto contrasta con una actitud dentro del cristianismo que mira a los pecadores desde una superioridad moral carente de toda generosidad hacia el prójimo. El pontífice latinoamericano se ha destacado precisamente por atender las cuestiones que mantiene alejados a muchos católicos de la Iglesia como a los divorciados, a los gays, a las madres solteras y las que han abortado.

El Papa Francisco inyectó un sentido de humanidad con sus palabras y sus hechos que está cambiando percepciones dentro de la misma Iglesia. Cada vez hay más gente que se siente identificada con una fe que se acerca más al Nuevo Testamento del perdón que al Viejo Testamento del “ojo por ojo, diente por diente”.

Sin embargo la postura del Santo Padre tiene resistencia en los círculos conservadores que parecen pensar que la familia tradicional se fortalece con condenas y señalamientos olvidando al individuo.

Estos temas seguramente serán tratados en la XIV Asamblea General Ordinaria de obispos. La visita a Estados Unidos dará un anticipo del debate ya que parte del clero estadounidense hace mancuerna con el sector más conservador de nuestro país. Lo importante es que se solidifique la línea de apertura y generosidad de espíritu marcada por el papa Francisco.