Un servicio parejo para todos

Es inaceptable que la recolección de basura sea peor en los barrios pobres
Un servicio parejo para todos

La recolección de basura en Los Ángeles parece ser una cuestión de clase. El servicio público es más eficiente y atento a los requisitos de los vecinos en los barrios más pudientes de nuestra ciudad, que otros más humildes, aunque los residentes de ambos lugares contribuyan con sus impuestos para recibir el servicio. Esta es una situación inaceptable y discriminatoria que debe ser corregida cuanto antes.

La respuesta a las solicitudes de limpieza originados en las zonas más pobres de Los Ángeles es mucho menor que en los barrios más ricos, según un análisis de información realizada por Los Angeles Times. La recolección de basura ya es en sí un problema estimándose que desde 2010, la falta de respuesta a las solicitudes de los residentes alcanzó al 20%. Más de un tercio de las peticiones originadas en numerosos barrios pobres fueron ignorados, mientras que la respuesta de los trabajadores municipal alcanzó al 99% de las solicitudes en otra áreas de la ciudad. El patrón es consistente que los barrios de menores ingresos son los más ignorados.

Las explicaciones de esto son numerosas. Para el presidente de la Junta de Obras Públicas, Kevin James, el problema es una cuestión económica. La ciudad le provee 9 millones de dólares anuales para las peticiones especiales de recolección de basura cuando él dice necesitarse 25 millones de dólares. Al mismo tiempo se culpa de los problemas a la tecnología, a un nuevo programa de computadora a cargo de seguir las solicitudes de recolección -implicando que quizás la verdadera falta de respuesta no es tan grave – y el que la responsabilidad por la limpieza de basura tirada pasó en 2012 de Buro de Limpieza de Calles al Buró de Sanidad.

Lo innegable es que la basura se acumula, junto con las solicitudes de muchos residentes. Hay una parte de responsabilidad de la misma gente que en algunas áreas confunde la calle, veredas y terrenos con basureros. En algunos casos basta que no se recoja un mueble viejo para que otras personas dejen su basura alrededor del mismo.

La situación mejoró levemente desde el arribo del alcalde Garcetti, con su compromiso de mejorar el servicio público. Hay que determinar con claridad cuál es el problema para eliminar esa brecha en la recolección de basura entre vecindarios y las diferencias de respuesta. Todos los contribuyente y residentes merecen el mismo trato.