Pelea a sombrerazo limpio entre músicos de Plaza del Mariachi

Hay fuertes acusaciones entre disidentes y dirigentes de la Organización de Mariachis Unidos de Los Ángeles (OMULA)

Para ensalzar la música tradicional mexicana y detener a los “piratas”, decenas de mariachis en Los Ángeles crearon una organización en 2011 que, sin embargo, se ha ido fragmentado poco a poco por pleitos internos.

Su sede más representativa en esta ciudad, la famosa Plaza del Mariachi, es ahora su cuadrilátero.

De la Organización de Mariachis Unidos de Los Ángeles (OMULA), cuyas oficinas están a un costado de la plaza, se separó un grupo de músicos que reclama que su dirigencia no ha rendido cuentas de los fondos de una fiesta patronal, controla la plaza a su antojo y les acosa por denunciarlos.

“A raíz de que vi muchas irregularidades formulé mi carta de retiro”, dijo Óscar Chávez, quien fungió como delegado de OMULA, con unos 200 miembros, hasta el pasado 26 de diciembre.

MARIACHIS AT PLAZA DEL MARIACHI
Oscar Chávez, quien fue parte de De la Organización de Mariachis Unidos de Los Ángeles, dice que hay irregularidades. / Ciro Cesar

Chávez, propietario de la academia Tres Generaciones y titular del mariachi Tierra Mexicana, alega que el presidente de OMULA, Arturo Ramírez, jamás desglosó los donativos y gastos derivados de la fiesta de Santa Cecilia (patrona de los músicos) que se realiza en noviembre en dicho lugar.

“Él siente que es el dueño” de la asociación, expresó Chávez, alegando que aquel acapara los mejores contratos y exige cuotas a los mariachis recién llegados de México.

“Una buena promoción a la plaza no la ha hecho, nomás mostrando que el músico no produce”, dijo.

Dirigente se defiende

En la otra esquina, Ramírez, negó cada una de estas acusaciones y mostró a este diario un documento que explica que en el pasado festival de Santa Cecilia, OMULA recibió $13,140 de donaciones. Según él, cerraron con una deuda de $114, sin incluir el pago al municipio por limpieza y control de tráfico.

¿Qué nos vamos a robar de lo que no hay?”, expresó Ramírez, agregando que no reciben ayuda para los gastos de su oficina, que les prestada la Corporación Comunitaria del Este de Los Ángeles (ELACC).

“De nuestro bolsillo pagamos para la limpieza”, afirmó el dirigente.

MARIACHIS AT PLAZA DEL MARIACHI
El presidente de OMULA, Arturo Ramírez, se defiende de las acusaciones. 

A principios de abril, en una asamblea que los músicos realizaron en el kiosco de la Plaza del Mariachi, Ramírez lo retó a golpes, alegó Chávez. “Me dijo: ‘yo me voy a encargar de correrte o hacerte callar’”.

Ramírez señaló que detrás está la intención de que Chávez tome las riendas de OMULA. “Esto no ha caminado pero no hemos quitado el dedo del renglón y no hemos infringido en nada”, recalcó.

‘Me quieren sacar de La Plaza’

Pero el ambiente enrareció aún más en la plaza cuando al mariachi disidente le empezaron a llover infracciones de parqueo a su camioneta, que él considera un intento por sacarlo de Boyle Heights.

Chávez asegura que el 9 de agosto liquidó diez infracciones y recuperó su vehículo decomisado con un pago de $2,200. Pocos días después, alega, la camioneta fue llevada nuevamente al corralón.

“Cuando iba juntando para pagar un ‘ticket’ ya tenía dos y al día siguiente eran otros dos”, contó.

Ramírez y el vicepresidente de OMULA, Eleno Caro, se lavaron las manos por esta situación.

“Si les dieron los ‘tickets’ en la calle él se los buscó”, manifestó Caro.

El Departamento de Transporte de Los Ángeles (LADOT) reconoció que sus agentes atienden denuncias telefónicas, pero indicó que antes de multar deben confirmar si hay motivos.

“Él [Chávez] debió haber estado estacionado en un lugar donde el estacionamiento no estaba permitido o se excedió su tiempo de parqueo”, mencionó su portavoz Lisa Martellaro-Palmer.

Por parte de OMULA no hay planes de cancelar la fiesta de Santa Cecilia en la Plaza del Mariachi para este noviembre; mientras que Chávez sigue organizando eventos musicales en ese lugar.

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Los músicos de la Plaza del Mariachi en Boyle Heiights enfrentan varios problemas. / Ciro Cesar

Problemas en la Plaza del Mariachi

El acoso de las pandillas, los remanentes de la crisis que redujo su clientela y músicos inexpertos que cobran menos, son algunos de los problemas en la Plaza del Mariachi de Boyle Heights.

Distintos episodios de violencia se han registrado en años recientes en las inmediaciones de la plaza por pleitos entre bandas rivales, según la Policía. La First Flats reclama como suyo el territorio donde los mariachis son contratados por los amantes de la música vernácula.

El robo de autos fue el delito más común alrededor de la plaza en agosto, indicó la Policía. Aunque algunos mariachis han dicho que los pandilleros también los han asaltado a punta de pistola.

Pero a éstos le preocupa más el “robo” del sustento de sus familias por parte de los mariachis “piratas”, que cobran incluso 50% menos que los “tradicionales” e incluso alegan que éstos ni siquiera se saben las canciones que entonan, haciendo quedar mal al gremio ante los pocos clientes.

También en ese lugar se preparaba un polémico proyecto que recomienda la construcción de 120 mil pies cuadrados de espacios para negocios, oficinas, una clínica médica y estacionamiento, en un espacio cuyo propietario es la Agencia Metropolitana de Transporte de este condado (Metro).

Algunos reclaman que el diseño presentado no concuerda con la arquitectura de la plaza, que el público ha participado poco y que existe la posibilidad de que algunos negocios sean derribados.