¿Son los alimentos ‘light’ realmente saludables?

Expertos aseguran que muchos de ellos no sirven para bajar de peso y no contienen los nutrientes esenciales para el cuerpo
¿Son los alimentos ‘light’ realmente saludables?
Aunque las galletas, totopos o chips sean 'low-cal' no hay que comer más de seis unidades.
Foto: /Shutterstock

“Light”, “low-cal”, “low-fat”, “fat-free”.  Seguramente has visto en el supermercado productos que tienen impresas en sus empaques estas palabras, que traducidas al español dicen: ligero, bajo en calorías, bajo en grasa, sin grasa. Y, mejor aún, tal vez los tienes en la alacena porque forman parte de tu dieta diaria para bajar de peso y crees son muy buenos para lograr tu propósito. Pero, ¿ayudan en realidad estos productos a controlar o perder peso?

“Los alimentos ‘light’ están diciendo que tienen aproximadamente un 30% menos calorías que la versión original del producto”, explica Gustavo Ortega, dietista registrado de Kaiser Permanente. “Pero el problema que vemos con la gente que los usa para controlar y bajar de peso es que no son conscientes de las porciones que comen o no saben qué cantidad de ellos deben en realidad comer”.

Muchas veces este desconocimiento logra un resultado opuesto, “porque cuando se comen varias porciones de ellos, tras la idea de que no engordan o que se pueden combinar con otras comidas, entonces se aumenta de peso más que si se hubiera comido una porción del producto en su estado original, ya que con el tiempo, las calorías y las grasas de los productos ‘light’ que se comen con exceso se van acumulando”, asegura Ortega.

Más azúcar, sodio y almidón

Otro aspecto a tener en cuenta es que muchos de estos productos bajos en grasas suelen tener cantidades elevadas de azúcar y sodio (sal). Esto quiere decir, que ‘low fat’ no quiere decir saludable.

“Los alimentos que se venden como bajo en grasa o libre de grasa, suelen tener en su composición mayores cantidades de sodio, azúcar y almidón que los mismos productos que tienen los componentes regulares”, observa Ortega. “Por eso es importante leer las etiquetas de los datos de nutrición de los alimentos que se compran y comparar los nutrientes y calorías que tienen con la de los productos regulares”.

El nutricionista pone como ejemplo el yogurt ‘light’, que viene con jarabe de frutas en el fondo del envase para ser mezclado con el producto lácteo, como esos productos que no resultan tan saludables. “En estos yogures no se agregan al cuerpo las calorías de la grasa pero sí del azúcar”, explica Ortega.

yogurt light

Hay que poner también atención a la cantidad de sodio que contienen, ya que a muchos de ellos al reducirles el azúcar y la grasa, le incrementan la cantidad de sodio (o de otros ingredientes agregados) para conservar el sabor. Vale la pena recordar que la Asociación Americana del Corazón recomienda una ingesta de 1,500 mg de sodio al día a los adultos con buena salud. Esto equivale a un poco más de 1/2 cucharadita de sal.

Las porciones también cuentan 

Ortega dice que para que no resulten perjudiciales para la salud, es importante ingerir estos alimentos en las porciones recomendadas y no combinarlos con otros alimentos porque, aunque sean bajos en grasas o calorías, su contenido nutricional se suma al de los otros que se comen durante el día. “Que sean bajos en grasa y azúcar no significa que se pueden comer varias porciones de ellos”, puntualiza.

Otro problema que se ha visto en estos productos es que no todos contienen los nutrientes esenciales para el organismo, por eso es importante leer las etiquetas nutricionales para ver si tienen proteína, calcio, antioxidantes, vitaminas, etcétera.

“De no tener los niveles recomendados se estaría comiendo un alimento vacío, que puede contener más azúcar o sodio que un producto regular”, apunta Ortega.

low fat

En el caso del yogurt, por ejemplo, puede decir “light” pero está repleto de colorantes, sabores artificiales, aditivos, azúcar (usualmente fructosa, proveniente del jarabe de maíz) en vez de contener vitaminas, calcio y probióticos que protegen la salud del intestino en vez de alterarla como lo hace el azúcar o la fructosa.

Siguiendo el ejemplo del yogurt, Ortega dice que “una opción inteligente para bajar o mantener el peso es comer una porción del yogurt tipo griego, con un poco de fruta fresca picada (fresas, blueberries, duraznos, etc.). Así tendremos un yogurt con todos los nutrientes sin agregar calorías extras al cuerpo”, concluye el nutricionista.

Porciones recomendadas

Aunque sean “light” o “low-fat”, éstas serían las porciones recomendadas para los siguientes productos:

  • Aderezos para ensalada: 1 cucharada
  • Yogurt: 1 y preferiblemente del tipo griego que contiene más proteína y muy poca azúcar por porción
  • Helado: ½ taza
  • Almendras: 10 (si están grandes)
  • Totopos o chips: 6
  • Granola: ¼ de taza
  • Barra de granola: 1