A 200 años de la Carta de Jamaica

Hay que descolonizar la instituciones que discriminan a la gente por diversos factores
A 200 años de la Carta de Jamaica
La Carta de Jamaica fue escrita por el venezolano Simón Bolívar el 6 de septiembre de 1815 en Kingston.

El pasado 6 de septiembre se conmemoró dos siglos de la Carta de Jamaica, la cual fue escrita por el Libertador Simón Bolívar. Esta Carta fue un manifiesto político prolijo que proclamó la unión de los diversos sectores sociales en las colonias latinoamericanas para lograr la emancipación del yugo español.

Asimismo, la Carta hace notar las virtudes y cualidades innatas del habitante latinoamericano como sujeto social en colonias devastadas por la discriminación, exclusión y la injusticia social. Las disposiciones estamentales de la Corona a menudo se resistían a tomar en cuenta los méritos del individuo, particularmente de los criollos, en la asignación de cargos gubernamentales. El Libertador dice al respecto:

“[…] Jamás [los criollos] éramos virreyes ni gobernadores, sino por causas muy extraordinarias; arzobispos y obispos pocas veces; diplomáticos nunca; militares, sólo en calidad de subalternos […]”.

A 200 años de la Carta de Jamaica, la situación social, económica y política de las poblaciones en América Latina ha cambiado. Sin embargo, los condicionantes de discriminación que el Libertador encontró en su periodo todavía se manifiestan en Estados Unidos como en América Latina.

En el caso boliviano, la discriminación contra los grupos indígenas está siendo erradicada gradual y sistemáticamente. Sin embargo, con todos los cambios que promueve el actual gobierno de Evo Morales, algunas instituciones, como las Fuerzas Armadas, se reúsan a hacer desaparecer la segregación “racial”.

Los institutos militares de educación militar de Bolivia han funcionado como verdaderos filtros sociales que generan y regeneran un tipo de personal, cuyas características fenotípicas tienden a ser las mismas. Una vez egresados como subtenientes, los oficiales militares bolivianos a menudo exhiben el mismo etnocentrismo que los había caracterizado en el periodo de la Colonia.

Es muy raro, por ejemplo, encontrar un subteniente o capitán –menos un general— con un apellido auténticamente indígena, Aymara o Quechua. La Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas de Bolivia continúa siendo la base jurídica que mantiene la discriminación y la segregación racial.

Desde su creación en diciembre de 1963, sus artículos nunca fueron enmendados a pesar de los cambios sistemáticos que acontecieron en otras entidades del Estado y las transformaciones a nivel estructural en la sociedad boliviana desde la llegada de Evo Morales al poder.

Hoy, a 200 años de la Carta de Jamaica, debemos invocar que se sancione, tanto en Estados Unidos como en América Latina, a estas instituciones que discriminan a la gente por diversos factores. En tal sentido, es necesario “descolonizar” la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas de Bolivia, que hasta hoy se ha mostrado inmune a los cambios.