Obesidad infantil, sin freno en EEUU

El alarmante número de niños con sobrepeso está alcanzando niveles epidémicos en el país
Obesidad infantil, sin freno en EEUU
La mala nutrición es uno de los principales causantes de obesidad infantil.
Foto: Archivo

A pesar de las innumerables campañas de prevención y concientización que se realizan a nivel federal y local, desde las promovidas por la primera dama Michelle Obama, hasta las creadas por los departamentos de salud municipales, la obesidad infantil sigue ganando terreno en Estados Unidos.}

Según reportes de las autoridades de salud, el número de infantes con sobrepeso ha alcanzado niveles epidémicos en toda la nación. La situación es tan alarmante que muchos expertos se refieren a un problema que podría amenazar nuestro futuro si no se toman medidas rápidas y efectivas para corregirlo.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) indican que el sobrepeso infantil se ha duplicado en los niños y se ha cuadruplicado en los adolescentes en los últimos 30 años. El porcentaje de niños de 6 a 11 años que son obesos en EEUU aumentó del 7% en 1980 a casi el 18% en 2012. Del mismo modo, el porcentaje de adolescentes de 12 a 19 años que son obesos aumentó de 5% a casi el 21% durante el mismo período.

Esto significa que, en 2012, más de un tercio de los niños y adolescentes en este país sufrían de obesidad. Esta situación es aún más grave para los infantes latinos. Según el CDC, uno de cada tres niños hispanos tiene sobrepeso frente a uno de cada cuatro niños caucásicos.

Riesgos para la salud

ninos obesos

Aunque mucha gente se refiere a la obesidad como un problema únicamente de estética o apariencia, se trata de una seria enfermedad que afecta la salud de las personas como cualquier otro trastorno físico. Estudios clínicos han demostrado que los individuos que sufren de sobrepeso tienden a desarrollar otros padecimientos crónicos mucho más graves que podrían atentar contra su vida.

“No sólo hay que hablar con las familias sobre el peso del niño, sino sobre toda la salud en general. Hay que poner atención a riesgos para la salud como la diabetes, la alta presión y problemas del corazón”, indica el doctor Héctor de León, pediatra de Kaiser Permanente en Colorado.

La nutrición es clave

Aunque la obesidad puede ser producto de una combinación de factores, incluyendo algunos genéticos, el principal causante es, sin duda, la inadecuada nutrición de los infantes en la actualidad. “Tienen que estar pendientes de la cantidad y el tipo de calorías que consumen. Lo más peligroso es consumir muchas calorías provenientes de carbohidratos sin tener un balance con calorías provenientes de proteínas y grasas, así como de frutas y vegetales”, explica De León.

“Las familias en Estados Unidos toman muchas sodas y jugos, y comen muchos dulces. Esto causa que aumenten mucho los casos de obesidad infantil”, añade.

Según los expertos, existe una gran incidencia de niños alimentándose con la comida incorrecta como ‘Junk food’ (comida ‘chatarra’), debido a que sus familias no tienen recursos suficientes para comprar alimentos más saludables. “Muchos viven en ‘food deserts’ (desiertos de comida), donde la gente tiene que luchar para encontrar frutas y vegetales en el mercado”, dice el doctor De León, refiriéndose a las familias residentes en zonas urbanas en donde es difícil comprar alimentos frescos asequibles o de buena calidad.

Sedentarismo que mata

ejercicio obesidad

Aunado a la mala nutrición, según el doctor De León, uno de los principales causantes de obesidad es la poca actividad física que realizan los chicos. “La falta de ejercicios es otro gran problema. Hay que quemar las calorías que consumimos y si no realizamos actividad física allí es donde viene el aumento de peso”, asegura el pediatra.

A esto se unen los hábitos sedentarios que ha creado la era de la tecnología virtual. Los niños prefieren los juegos de video, los celulares, las computadoras o la televisión, en vez de salir a jugar o hacer ejercicios.

Estudios médicos han demostrado que existe una correlación entre el tiempo que se pasa frente a la televisión día a día y el peso que se puede llegar a tener. En este sentido, la Academia Americana de Pediatría sugiere limitar el ver televisión a no más de una hora diaria.

Los factores genéticos

Si tu hijo ya es obeso, los pediatras recomiendan que hacerlo examinar por un médico, porque si bien las principales causas de sobrepeso son la mala nutrición y la falta de ejercicios, también se podría tratarse de un problema genético o patológico.

“Hay personas que nacen en familias que tienen una predisposición genética al sobrepeso, pero muchas veces no están conscientes de que existe ese riesgo”, explica De León. “Es importante que la familia se eduque y que hable con su médico o con su pediatra, para que entiendan lo que es saludable para sus hijos”, sugiere.

Una vez que se establezca que la obesidad no es causada por ninguna enfermedad, los niños deben comenzar un tratamiento, una dieta y un plan de ejercicios supervisados por un pediatra y un nutricionista.

Efectos en la salud

El sobrepeso en los niños está relacionado con otras complicaciones médicas peligrosas que se pueden presentar a una edad muy temprana . Entre estas destacan enfermedades crónicas como:

  • Prediabetes
  • Diabetes tipo 2
  • Presión sanguínea alta
  • Colesterol elevado
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Accidentes cerebrovasculares
  • Varios tipos de cáncer
  • Osteoartritis

8 tips saludables para tus niños

  1. Dedicar por lo menos 1 hora al día a actividades físicas y ejercicios.
  2. Dedicar un máximo de 1 hora por día a la TV y a los juegos de video.
  3. Comer porciones más pequeñas.
  4. Tomar agua en lugar de sodas y refrescos azucarados.
  5. Comer un mínimo de 5 porciones diarias de frutas y verduras.
  6. Comer menos platos rápidos (no más de una vez por semana).
  7. Merendar con alimentos saludables y con menos frituras y dulces.
  8. Cambiar a productos lácteos bajos en grasa (1% o menos).

Fuente: Departamento de Salud de NY