Un problema de goteo, pero controlado

La incontinencia es más frecuente en mujeres que en hombres por la anatomía femenina.

La incontinencia es más frecuente en mujeres que en hombres por la anatomía femenina. Crédito: /Agencia Reforma

Muchas personas de la tercera edad de 65 años sufre incontinencia urinaria, es decir, la pérdida involuntaria de orina. Así lo asegura Carlos Pacheco, jefe del servicio de urología del Hospital General Dr. Manuel Gea González, en Ciudad de México.

Pacheco indica que esta condición afecta la calidad de vida de quienes la padecen, por lo que es fundamental que los adultos mayores con este padecimiento reciban tratamiento. Y mientras resuelven esta condición, los ancianos tienen la opción de usar pañales.

“El pañal es una forma de solventar el problema de incontinencia. Hay pacientes que con una sola protección les va bien, pero hay otros que tienen que cambiarse tres o cuatro veces al día”, precisa.

Explica que la continencia es una función que implica una serie de hechos neurológicos y musculares para hacer continente el aparato urinario, y cuando sufren un desequilibrio sucede la incontinencia.

Las causas

Pacheco asegura que esta condición se asocia con la presencia de vejiga hiperactiva, que es cuando ésta expulsa orina en el momento equivocado.

Pero además, precisa, se debe a la presencia de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, cáncer, demencias y mal del Parkinson. También tiene que ver con males del aparato peritourinario.

“Por ejemplo, es frecuente que los varones presenten crecimiento prostático, lo que provoca que padezcan uropatía obstructiva infravesical.

“Estos pacientes van a tener un problema anatómico obstructivo que puede llegar a hacer una retención urinaria importante y que este paciente empiece a orinar por rebosamiento. Ya no cabe más orina y empieza a escurrir y gotear en forma constante”, explica.

Incidencia

Las mujeres, por ejemplo, pueden presentar incontinencia cuando sufren cambios en el tono muscular de la vejiga debido a múltiples partos o partos traumáticos.

Afirma que la incontinencia es más frecuente en mujeres que en los varones por la anatomía femenina. Por ejemplo, a diferencia de varones, las mujeres tienen una uretra muy corta.

Aclara que existe la incontinencia urinaria de esfuerzo, es decir, cuando una persona tiene escape de orina al cargar, por ejemplo, y la de urgencia, que es cuando la vejiga está irritable y de repente la persona experimenta un deseo incontrolable de orinar y no alcanza llegar al baño.

Comenta que para prevenir la incontinencia se debe tener un control de las enfermedades antes mencionas. De hecho, el tratamiento farmacológico se centra en el manejo adecuado de éstas.

“También hay tratamiento quirúrgico y se centra en corregir los defectos anatómicos, como la pérdida de los esfínteres. Se ponen mallas para corregir la anatomía de la unión vesicouretral en la mujer”, detalla.

Cuidado  personal

En caso de incontinencia urinaria, el uso de productos como almohadillas, pañales desechables o ropa interior especial le ayudará a sentirse seguro. Y para afrontar con comodidad el problema, ten en cuenta estas recomendaciones:

  •  Hable con el médico para constatar si la causa de su escape de orina se puede tratar o no.
  • Pregunte al médico qué producto podría ser el mejor para usted.
  • Pruebe varios productos para elegir el que es ideal para usted.
  • Llevar un diario acerca de cuándo tiene problemas de escape puede ayudarle al médico a tratarlo.

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