China y la falta de inflación frenan a la Fed

La autoridad monetaria mantiene con las tasas su política anticrisis
China y la falta de inflación frenan a la Fed
La presidenta de la Fed, Janet Yellen toma asiento en la rueda de prensa del jueves tras posponer el ajuste monetario./EFE

Contrariamente a lo que hace meses se venía especulando, la Reserva Federal dejó el jueves las tasas de interés en el 0%-0.25%, el mismo lugar en el que quedaron en diciembre de 2008 cuando estaba en marcha la mayor ofensiva monetaria contra la Gran Recesión. Esta vez, el problema fundamental no es tanto EEUU sino la reciente volatilidad internacional. La Fed dice en su nota sobre la decisión tomada que “está vigilando los acontecimientos en el extranjero”.

Lo que dispone la Fed va directo al bolsillo de los estadounidenses porque al subir las tasas se encarece el crédito en el medio plazo y no solo se restringe la capacidad de compra sino también la de inversión de las empresas. Es algo que termina repercutiendo en el mercado laboral. En el pasado, subidas de tasas en momentos complicados han provocado recaídas económicas.

Pero la volatilidad e incertidumbre que llega de China y su impacto en los países emergentes han sido determinantes para esta vez se posponga el ajuste monetario y se mantengan las tasas en su mínimo histórico. La presidenta de la Fed, Janet Yellen, explicaba tras hacer pública la decisión que los problemas en el gigante asiático y el bajo crecimiento en otras economías emergentes “merecen una vigilancia muy atenta”.

Con respecto a su análisis de la economía nacional, la Fed está preocupada por la falta de inflación o subida de precios que no llega al 2%.  Este es el porcentaje que la Fed considera la barrera por encima de la cual debe reaccionar y elevar tasas de interés. En los últimos 12 meses, la inflación es del 1.8%.

Yellen dijo que no esperaba subidas significativas en los precios hasta 2018 y señaló que la falta de presión inflacionista se debe a la rebaja de los costos de la energía, por la caída del petróleo, y la fortaleza del dólar. El jueves esta moneda perdió parte de esta fuerza frente a otras divisas.

Anque se espera que la economía crezca a un ritmo del 2.1% y Yellen dijera ayer que la recuperación ha llegado lejos, la Fed utiliza un lenguaje austero para definir la situación. Según la autoridad monetaria, la actividad económica se expande “a un ritmo moderado”, el consumo y las inversiones  se han incrementado modestamente y el sector de la vivienda ha mejorado mientras las exportaciones “han perdido fuerza”. Los responsables de la política económica creen que el mercado laboral ha avanzado en su mejora y calculan que el año que viene la tasa de desempleo caerá al 4.8%, un porcentaje en el que se mantendrá durante unos años.

La decisión de mantener las tasas de interés en la institución presidida por Janet Yellen ha sido casi unánime y solo ha habido un voto en contra.

Pero eso no significa que no vaya a haber subidas en el corto plazo. Quedan dos reuniones de la Fed antes de fin de año y Yellen dijo ayer en rueda de prensa que la posibilidad de movimientos al alza en octubre es real. Cuatro miembros de la Reserva creen que las subidas no llegarán antes de 2016.

Drew Matus, analista del banco UBS, afirmaba ayer que la baja inflación tendrá más impacto en el rimo de subidas que en la primera subida. Yellen dijo ayer que el ritmo de alzas será muy lento y que eso es más importante que la primera subida, que presumiblemente será muy leve.

Mercado laboral

Yellen dijo que espera una mayor caída del desempleo pero lamentó y dijo que le preocupaba la baja participación en el mercado laboral, es decir las personas que no trabajan ni buscan empleo.

 

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