Jerome Valcke, el final del hombre de teflón

A Valcke se lo acusa de haberse beneficiado económicamente con la venta de entradas para el Mundial de Brasil
Jerome Valcke, el final del hombre de teflón
Jerome Valcke. Foto: Getty Images.

La frase más memorable que haya pronunciado en sus años como “N° 2” de la FIFA se le terminó volviendo en contra a Jerome Valcke. Aquella “patada en el trasero” que quería darle a los, a su entender, ineficientes brasileños la recibió finalmente él, exclusiva de “O Estado de S. Paulo” mediante: la FIFA lo destituyó sin previo aviso, se enteró mientras volaba a Rusia y debió dar media vuelta con el avión.

Un final acorde con una película que apenas empezó, la del “FIFA-Gate“. Lo dijo esta semana la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch , clave en el hundimiento del imperio de Joseph Blatter : “Espero una nueva ronda de detenciones”.

ENTÉRATE: El FIFAgate arrastra a la mano derecha de Blatter

Valcke no fue detenido, pero el golpe que recibió en forma de escueto comunicado de la FIFA anticipa problemas para el carismático francés de 54 años: “Se han puesto en conocimiento de la FIFA ciertas alegaciones acerca del secretario general y la FIFA ha solicitado a la comisión de ética de la FIFA que inicie una investigación formal”.

Pocas palabras para una historia demasiado grande. A Valcke, ex periodista y ex hombre fuerte en la cadena francesa Canal+, se lo conocía como el “hombre de teflon”, porque nunca se vio en una organización deportiva del nivel de la FIFA lo que sucedió con el francés, incinerado en su imagen pública en 2006 para volver más fuerte que nunca.

Director de marketing de la FIFA hace nueve años, Valcke se obsesionó con quitarse de encima a MasterCard, consecuente patrocinador durante años de los Mundiales de fútbol, para situar en su lugar a la gran tarjeta rival, VISA. Lo logró, pero la demanda de los desplazados se resolvió en una corte neoyorquina que determinó que Valcke mintió durante las negociaciones. La FIFA, que debió pagar US$ 90 millones a MasterCard, lo despidió. Siete meses después, Blatter lo devolvió como secretario general a la fortaleza de Zurich. Por qué lo hizo, qué tiene Valcke que lo hacía imprescindible e inevitable para el presidente, es algo que Blatter nunca reveló.

LEE: Habrá nueva operación contra corrupción en el fútbol

Es probable que ese secreto no sobreviva demasiado tiempo. A Valcke se lo acusa de haberse beneficiado económicamente con la venta de entradas para el Mundial de Brasil. Beny Alon, un ejecutivo israelí-estadounidense, mostró a la agencia AP correos electrónicos en los que Valcke se refería a las ventas potenciales de entradas como su “fondo de pensión“. Los abogados del francés negaron enfáticamente que el ahora ex funcionario recibiera dinero de Alon, que tiene desde 1990 un acuerdo con la FIFA para vender entradas mundialistas.

En marzo de 2013, el empresario pidió renegociar el acuerdo y se encontró con algo inesperado, según aseguró a la Justicia: “Valcke fue hasta su caja fuerte, puso sus huellas digitales y sacó nuestro contrato. Y me dijo: ‘¿Qué hay aquí para mí?’ Yo respondí que podíamos repartir 50% para cada uno. Pero pensé que sería para la FIFA”.

El francés, que alguna vez ambicionó la presidencia, aumenta así el descrédito de una FIFA plena de problemas: hoy faltan sólo 1000 días para Rusia 2018. Y 151 para elegir presidente.

Los lujos que se dio en Brasil 2014

Recta final del Mundial Brasil 2014. Un director de la controvertida empresa Match es detenido cuando intenta escaparse por la puerta de atrás de un lujoso hotel carioca. Era uno de los cerebros de la reventa de entradas que involucraba a la FIFA. En ese mismo Copacabana Palace, Blatter y Valcke disfrutaban el día previo de un cuarteto de cuerdas y vientos al que muy poco le reconocieron: 200 euros por músico, suma absurdamente baja para la FIFA y un Valcke que hacía negocios con Ricardo Teixeira y gastaba 50.000 dólares al mes en un exclusivo apartamento en Río, propiedad de un conocido ex jugador.

QUIERO MÁS FÚTBOL

VIDEOS: Las peores fracturas del fútbol mundial

La Copa América Centanrio sí se hará en EEUU

A Dunga no le gusta la mezcla de fútbol y religión