¿El alquiler es alto? Prepárese, no ha visto nada aún

El alquiler se llevará cada vez un porcentaje de ingreso mayor de más familias

La renta está muy alta. Es un hecho que afecta a 11.8 millones de personas en 2015 que ya pagan más del 50% de sus ingresos para hacer frente a este costo. Es un porcentaje que se considera muy gravoso porque pagar más del 30% de los ingresos ya convierte este costo, técnicamente, en dificilmente asequible. Pero lo peor está por venir.

Con las actuales tendencias demográficas en las que la población latina, los jubilados y los mileniales crecen y cae el número de propietarios, posiblemente habrá 4.2 millones de hogares más en alquiler al final de la próxima década. Si tanto los aumentos en los alquileres como en los ingresos se mantuvieran en el objetivo de inflación (alrededor del 2% anual), en apenas 10 años habrá un 11% más de hogares que abonen un alquiler que se lleve más de la mitad de sus sueldos. Hasta 13.1 millones de alquiladores quedarán afectados por esa pesada carga en su presupuesto.

Son estimaciones hechas por el Enterprise Community Partners y el Harvard Joint Center for Housing Studies en un estudio que además señala a la comunidad latina como el grupo racial o étnico que “va a tener el mayor incremento de la carga de alquiler en su presupuesto durante la próxima década”. Un 27% más de hispanos pagarían más de la mitad de sus salarios para tener un hogar en alquiler aunque las familias blancas seguirían siendo aún las más numerosas en esta categoría.

Pero este es un escenario optimista y no muy realista. Los alquileres no han dejado de subir por encima de la inflación en los últimos 15 años, y los salarios han caído. En el caso de que las cosas sigan así y lolas rentas crezcan más que los ingresos el número de hogares pagando más del 50% de lo que gana podría alcanzar los 14.8 millones, es decir un 25% más que en los niveles actuales. Los hispanos serían, de nuevo los más perjudicados aunque seguido de cerca por los blancos  debido al impacto que este escenario tiene en los baby boomers, la generación que está jubilándose o lo ha hecho hace poco.

Solo en el más positivo e improbable de los casos, es decir, que los ingresos de las familias suban por encima de lo que aumente el alquiler, se reducirían los actuales niveles de carga actuales. Pero incluso ante tan optimista situación la mejora no sería más que marginal. Este extraño escenario aliviaría la pesada carga en sus presupuestos a apenas 169,000 hogares, es decir, apenas a un 1.4% en el mejor de los casos.

Y para los latinos no habría alivio. Dada la tendencia demográfica, el número de los que incluso en esas circunstancias dedicaría buena parte de lo que cobra a su vivienda crecería y mucho más que en el caso de los hogares asiáticos y negros.

Desde el Harvard Joint Center for Housing Studies se señala que si no hay intevención por parte de los poderes públicos la presión que van a afrontar quienes alquilen sus casas no va a dejar de aumentar, con sus consiguientes repercusiones en el ahorro y el consumo.  “Es crítico que lo legisladores, a todos los niveles del estado, prioricen  el mantenimiento y desarollo de hogares en alquiler asequibles. Incluso si la economía continua su lenta recuperación y el crecimiento mejora, no hay suficientes casas para los millones de familias que pagan la mitad de su sueldo para cubrir los costos de su renta”.

En todo el país

Los alquileres altos no son un problema solo de grandes ciudades como Nueva York, Los Ángeles y San Francisco. De hecho, según la National Low Income Housing Coalition no hay ningún estado en el país en el que un trabajador a tiempo completo con salario mínimo pueda pagar un apartamento de una habitación a rentas de mercado.