El Super: Dos años de un conflicto que no se acaba

Los trabajadores sindicalizados de El Super siguen negociando un contrato colectivo
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El Super: Dos años de un conflicto que no se acaba
Trabajadores sindicalizados de El Super protestan el viernes fuera de una de sus tiendas en el Sur de California para marcar los dos años de lucha contra la compañía y sin contrato.

Esta semana se marcan dos años de manifestaciones, piquetes, y trabajo sin un contrato renovado para los trabajadores sindicalizados de El Super. Y no piensan dar marcha a tras sin conseguir  lo que piden.

“He estado luchando esta batalla dos años y no voy a renunciar”, asegura Flora Castañeda, trabajadora de El Super durante los últimos 12 años. “Yo se que esta compañía puede hacerlo mejor”. Esta madre soltera de tres hijos dice que entre 2009 y 2015, ha recibido solo un aumento de salario de $1 la hora. Ahora cobra $12.88.

Castañeda es una de los 600 trabajadores en las siete tiendas sindicalizadas en el sur de California que ha estado trabajando sin un contrato colectivo desde que el ultimo venció el 27 de Septiembre de 2013. Aunque  la compañía regresó a la mesa de negociaciones hace dos meses con el Sindicato Internacional de trabajadores de la Industria de Alimentos y Comercio (UFCW en sus siglas en ingles), siguen sin llegar a un acuerdo.

Cientos de trabajadores y activistas se manifestaron el viernes frente a una de las tiendas de El Super en el Sur de California para marcar esos dos años de lucha. 

Progresos, pero todavía sin contrato

Según la compañía de supermercados filial del Grupo Chedraui  de México, los empleados han estado trabajando bajo un contrato que fue implementado por la compañía. Pero el sindicato no lo reconoce como válido. “Ese contrato fue rechazado por los trabajadores y no hemos podido renovar un contrato justo desde entonces”, explicó Rigo Valdez, director de organización de la Local 770 del UFCW.

A preguntas de este periódico, la compañía se limitó a contestar que ha incrementado los salarios y días de enfermedad desde 2014, pero declinaron hacer otros comentarios.

El conflicto entre empresas y trabajadores empeoró en diciembre de 2014 cuando el sindicato inició un boicot. Hoy, más de 100 centros comunitarios se han unido a la causa, ganando apoyo de hasta la líder de derechos laborales Dolores Huerta.

El pasado mes de abril, la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB en sus siglas en ingles) inicio un proceso de revisión de las políticas de la empresa a instancias de los trabajadores. A finales de julio, un juez federal ordenó medida cautelares contra El Super para que se remediaran inmediatamente decisiones consideradas ilegales. La orden incluyó la recontratación de Fermín Rodríguez, un trabajador que fue despedido por ser líder  sindical, y la restauración de la póliza de tiempo acumulado de vacaciones para aproximadamente 460 de sus trabajadores. Los trabajadores que afectados ya han empezado a recibir cartas de la Administración preguntando cómo quieren que se les devuelvan.

Desde entonces, El Super ha regresado a la mesa de negociaciones con el sindicato y con un arbitraje  federal.

“Hemos tenido dos reuniones con la compañía y tenemos tres más antes del fin del año”, dijo Valdez. “Pero quisiéramos que estas negociaciones progresaran un poco más rápido”.  En los dos años, varias cosas han cambiado no solo en el caso especifico de los trabajadores de El Super, sino también en las leyes laborales.

Por ejemplo, ahora que el salario mínimo para 2020 se ha aumentado a $15 la hora, el sindicato lo está tomando en consideración para pedir un aumento de salarios. Aparte de esto, el sindicato busca aumentar los días de enfermedad pagados anuales de tres días (lo mínimo requerido en el estado de California) a seis días. “Los trabajadores del supermercado tratan con comida y necesitan poder quedar en casa si están enfermos por la protección de los consumidores también”, explicó Valdez.