Y en México… La Laguna quiere consulta popular para su independencia

Los promotores argumentan que la la región la han hundido en la miseria, la corrupción, la falta de inversión
Y en México… La Laguna quiere consulta popular para su independencia
La región conocida como La Laguna quedaría integrada como estado.

México – Una región conocida históricamente como La Laguna quiere su independencia. No de México país como lo quiere Cataluña de España, pero sí de los estados de Durango y Coahuila que, según los separatistas, han hundido a la región de 60,000 kilómetros cuadrados “en la miseria”, la corrupción, la falta de inversión y la inseguridad derivada del crimen organizado.

Entre las cabezas más visibles del movimiento se encuentran hombres de dinero como Luis Marín Bringas, accionista de grupo Soriana, una poderosa cadena de tiendas de autoservicio, y el empresario automotriz Federico Sáenz, entre una veintena de hombres de negocios que han logrado la recolección de más de 500,000 firmas.

“Los gobernantes en turno convertido a la región próspera en un desecho: somos el desecho del norte”, argumenta Sáenz.

“La Laguna tiene empresarios muy importantes que se han ido, yo soy de los que me he ido, yo vivo en Monterrey desde hace cinco años porque está imposible vivir en la Laguna”, argumenta Marín.

Durante los últimos años, la recolección de las firmas con miras a tener un respaldo para formar el estado 33 fue para el movimiento un asunto simbólico porque suman más que el número de votantes que participan en cada elección.

El problema ahora es que una vez que fueron recabadas y enviadas junto con la iniciativa al ejecutivo federal (Enrique Peña Nieto) éste no les dio respuesta, no les dio bola, simplemente los ignoró, lamentan los empresarios.

La idea de reintegrar 20 municipios que estuvieron unidos durante casi 200 años -desde que el Rey Felipe II dio a los jesuitas el derecho de explorar la región hasta que en 1785, un gobernador de la Nueva España los partió en dos- no hace mucha gracia a los gobernantes.

Entre los que se oponen abiertamente se encuentra el gobernador Rubén Moreira, hermano de su predecesor Humberto Moreira, acusado de enriquecimiento ilícito y de haber dejado a los Zetas instalarse en la plaza donde han desaparecido más de un millar de personas.

“No es un movimiento serio”, afirma desde Saltillo, la capital coahuilense ubicada a 240 kilómetros de distancia de Gómez Palacio, una de las ciudades más importantes que busca la reintegración. Algunas otras son: Torreón, Lerdo y Viesca.

La cuenta que sacan los municipios de La Laguna es que del total de impuestos que pagan a la federación, sólo les regresan el 12% a través de los estados de Coahuila y Durango cuyos gobernantes “se quedan con los recursos” para uso personal.