¿Tienes el mal de amor?

¿Tienes el mal de amor?
La enfermedad del amor, conocida clínicamente como limerencia, es real.
Foto: /Shutterstock

Enamorarse es una cosa y enfermarse de amor es otra muy diferente.

Lo primero es ese estado emocional que responde ante la emoción que se siente al estar fuertemente atraído o atraída hacia una persona con la que cual se desea compartir,  y la segunda es un trastorno emocional. Porque realmente sí existe una enfermedad del amor.

“Sí, así es. La enfermedad del amor existe”, asevera la psicóloga Anabel Castrezana, vinculada a Kaiser Permanente. “Clínicamente se le conoce como limerencia y trata de un trastorno psicológico que causa sentimientos intensos, agudos, de admiración y una necesidad excesiva por ser correspondido emocionalmente por otra persona”.

Al ser un tipo de comportamiento obsesivo-compulsivo, la experta en comportamiento humano explica que la limerencia se genera de manera súbita e involuntaria, y puede desaparecer repentinamente.

“Es importante diferenciar entre la limerencia y el enamoramiento. Al principio de una relación puede ser difícil distinguir entre ambos sentimientos, pero con el tiempo se sabe si existe o no la reciprocidad sentimental”, ahonda la entrevista.  “Cuando el amor es correspondido, la relación se construye sanamente y con respeto.  Saber respetar la decisión de una persona que no quiera entrar en una relación y saber reconocer cuando esto pasa es importante”.

¿Cómo afecta?

El comportamiento obsesivo que se da en la limerencia interfiere en todos los aspectos de la vida, incluyendo las relaciones personales, el trabajo y la salud.

“La persona enferma de amor es capaz de sacrificar todo, sin pensar en las consecuencias. Por ejemplo, puede dejar de ir al trabajo por seguir a la persona (es decir, lo que se conoce como ‘stoking’ en inglés).  Puede ir también a eventos y reuniones para estar pendiente de la persona de la cual está enamorada con obsesión. Y toda esta presión emocional,  finalmente, afecta la salud causando insomnio, problemas digestivos y dolores de cabeza”, explica Castrezana.

A la fecha no existen cifras sobre esta condición, pero Castrezana asegura que en su práctica clínica le es común tratar personas de ambos géneros con esta afección emocional.

“Pero la limerencia  se manifiesta en hombres y mujeres de manera diferente”, aclara. “Las mujeres se obsesionan en su apariencia y quieren llamar la atención a como dé lugar sin pensar en las consecuencias.  Los hombres usualmente se pueden poner agresivos cuando piensan que su amor no es correspondido”.

Un problema grave

Castrezana dice que el trastorno puede llegar a afectar la salud física de la personas  al verse alterado el apetito, el sueño y el sistema inmunológico. También daña la salud emocional del paciente con  problemas de autoestima, ansiedad, estrés, depresión y sentimientos suicidas.

“Y, en casos severos, puede tener consecuencias legales si hay demandas de restricción o violencia”, detalla la psicóloga.

Es necesario acudir con un especialista que ayude a superar la limerencia.  Por lo general se trata con psicoterapia y, en algunos casos, es necesario tomar medicamentos.

Síntomas de la limerencia

La psicóloga Anabel Castrezana explica los síntomas de esta enfermedad:

  •  Idealización excesiva de las características de la otra persona
  • Tener pensamientos incontrolables sobre la persona amada
  • Experimentar timidez, nerviosismo, e incluso ansiedad, sobre la otra persona
  • Sentir miedo de ser rechazado
  • Notar un aumenta de euforia cuando existe algún interés en la otra persona
  • Inventar historias o fantasías para buscar el interés del individuo amado
  • Continuamente recordar encuentros pasados con la otra persona
  • Acudir a lugares o eventos con tal de encontrarse con el otro individuo
  • Experimentar temblores, enrojecimiento facial, debilidad, palpitaciones cuando se acerca la persona amada