Airbnb favorece a turistas, pero ¿desplaza a residentes en LA?

Más de 7,000 casas y departamentos han sido sacados del mercado a consecuencia del nuevo negocio en Los Ángeles
Airbnb favorece a turistas, pero ¿desplaza a residentes en LA?
Carlos Camara mira el Venice Boardwalk desde la ventana de su apartamento de renta controlada./ Ciro Cesar

En los últimos dos años y medio, Carlos Cámara empezó a ver cómo la mitad de los departamentos del edificio donde vive en Venice se convertían en cuartos de hotel. “De 32 departamentos, entre 15 y 18 ya son cuartos amueblados que se rentan a vacacionistas que vienen por pocos días”, dice.

La transformación de apartamentos a cuartos de alquiler a corto plazo no solo ha proliferado en Venice, sino por toda la ciudad de Los Ángeles. Las rentas se hacen a través de compañías como Airbnb que operan una plataforma en Internet donde los interesados pueden escoger viviendas para vacacionar por un período de tiempo corto.

Según los que están en contra de esta proliferación, el problema  es que más de 7,000 casas y departamentos han sido sacados del mercado en el área metropolitana de Los Ángeles para usarse como unidades de renta a corto plazo. Esto agrava la escasez de vivienda de renta accesible y ha encarecido las rentas. Ya de por si,  casi 30% de los angelinos destina más de la mitad de su sueldo en pago de renta.

“Uno deja de tener vecinos y no sabe quién vive al lado. Ya no hay comunidad ni capacidad para organizarnos”, apunta Cámara.

Y eso no es todo, dice que el ruido se ha incrementado, ya han experimentado robos y los dueños ya no ofrecen el mismo nivel de mantenimiento a los inquilinos a largo plazo. Por si fuera poco, Cámara dice que los administradores comenzaron a acosarlos para que se vayan. “Me quieren quitar el estacionamiento y he tenido que contratar un abogado para defenderme”, dice.

Más de 7,000 casas y departamentos han sido sacados del mercado de vivienda en Los Ángeles para convertirlas en unidades vacacionales. /Getty
Más de 7,000 casas y departamentos han sido sacados del mercado de vivienda en Los Ángeles para convertirlas en unidades vacacionales. /Getty

“Yo vivo en Venice porque trabajo en Venice, y si me voy de aquí, no sé dónde voy a conseguir una renta por el mismo precio”, observa Cámara quien paga 2,500 dólares por un departamento de una recámara y asegura que no vive en el mejor barrio de Venice.

Un estudio de la Alianza de Los Ángeles por una Nueva Economía, un grupo de defensa de los trabajadores, indica que Airbnb obtiene el 73% de sus ingresos de nueve barrios de Los Ángeles:  Venice, Santa Mónica, el centro de la ciudad, Mid-wilshire, West Hollywood, Hollywood Hills, Silver Lake, Echo Park y Marina del Rey.

Grupos de vecinos han comenzado a urgir a la Ciudad a regular la rentas a corto plazo.

“No estoy en contra de los dueños de casa que rentan un cuarto para completar su gasto, o de quienes se van de vacaciones y deciden arrendar su departamento para pagarse su estancia fuera, sino en contra de los operadores comerciales que compran edificios enteros de departamentos que están bajo control de renta o residencias para obtener grandes ganancias”, sostiene Cámara.

Carlos Camara alega que los dueños del apartamento donde vive están buscando crear más unidades vacacionales.
Carlos Camara alega que los dueños del apartamento donde vive están buscando crear más unidades vacacionales.

El concejal Gil Cedillo quien forma parte del comité de vivienda del Concejo de Los Ángeles en busca de una nueva ley para regular las rentas a corto plazo dijo que son un fenómeno mundial pero la ciudad tiene que encontrar un balance.

“Tenemos una crisis de vivienda y no vamos a perder una sola unidad por convertirla en una unidad a corto plazo”, sentenció.

Vanessa Johnson, una viuda, vecina del sur de Los Ángeles, dice que ella complementa su gasto con la renta de un cuarto a través de Airbnb, por lo que piden que los concejales se enfoquen en quienes abusan del proceso, ya que hay muchos vecinos como ella, a quienes el arrendamiento a turistas, los ha salvado de irse a un asilo o terminar en la calle.

Chris Nulty, portavoz de Airbnb dijo que la mayor parte de los que rentan cuartos son gente de clase media, que lo hace para completar sus ingresos. Estima que el 82% de sus 4,500 unidades son de residentes que viven en sus casas, y las ganancias las usan para pagar la hipoteca.