Algo nuevo, algo viejo, algo prestado

Costumbres y tradiciones de las bodas a través del tiempo
Algo nuevo, algo viejo, algo prestado
La industria de las bodas comenzó a florecer a partir de 1920.

Una de las primeras imágenes que vienen a la mente cuando pensamos en una boda es la de una novia vestida de blanco.

Las modas cambian, los vestidos se alargan y se acortan, pierden sus mangas o cambian de escote, pero el color del traje de novia – casi siempre- se mantiene en la gama del blanco. Y sin embargo, ni siquiera el color de los trajes siempre fue tal.

En el Siglo XIX, las mujeres no compraban vestidos con la frecuencia con la que compramos en la actualidad. En muchos casos, las novias tenían un solo vestido, al que usaban para la boda, funerales y otras ocasiones sociales, sin importarles el color. Fue supuestamente la Reina Victoria, quien al elegir un vestido blanco para su boda, impuso el estilo que aún perdura.

Otro casamiento real, esta vez en los años 80, hizo soñar a otras cientos de novias con el vestido de la Princesa D. Para cuando, tres décadas después, su hijo contrajo nupcias con la Princesa Kate, los estilos nuevamente habían cambiado.

Pero el paso del tiempo no sólo se refleja en el vestido de la novia, también en los rituales de la ceremonia. Algunos han cambiado o desaparecido, otros perduran a pesar del tiempo.

Vicki Howard, profesora de historia en Hartwick College (www.hartwick.edu) y autora de Brides, Inc. American Weddings and the Business of Tradition atribuye muchas de las tradiciones a las campañas y promociones de la industria de las bodas, que en la actualidad es un negocio de $70 billones de dólares.

Según la autora, la industria de los casamientos comenzó a crecer entre 1920 y 1950. Anunciantes, consultores y otros profesionales de la industria inventaron tradiciones como el anillo de compromiso, o el registro de la lista de regalos, entre muchas otras, para promocionar sus productos y servicios. Para 1950, el vestido blanco y el anillo de diamantes se habían incorporado al paquete del sueño americano.

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Tradiciones que sobreviven a los años

• El velo de la novia. La costumbre viene de Roma. El velo supuestamente protegía a la futura esposa, escondiéndola de espíritus malignos y envidiosos.
• Cargar a la novia antes de entrar al hogar. Esta costumbre de tiempos medievales también era para proteger a las damas de malos espíritus. La creencia de la época era que las suelas del pie de las mujeres eran más vulnerables a la entrada de espíritus. Para evitar problemas, el novio cargaba a la novia al entrar al nidito de amor.
El anillo de bodas en el cuarto dedo. Llevar el anillo en dicho dedo tiene origen en la romántica creencia de que por allí pasa una vena que va directo al corazón.
• El pastel de varios pisos. En la época medieval era costumbre que los invitados llegaran con pequeños pasteles que apilaban frente a los novios. La pareja tenía que tratar de besarse sobre la alta pila de pasteles.