Editorial: Seguro médico para todos los niños

La ley beneficiará a alrededor de 170,000 inmigrantes menores de 18 años.
Editorial: Seguro médico para todos los niños
Los niños de California tienen acceso a servicios de salud, sin importar estatus migratorio.

Auspiciado por el senador estatal Ricardo Lara, el gobernador de California rubricó con su firma y convirtió esta semana en ley la medida SB4, que extiende el seguro de salud MediCal a menores indocumentados.

Es, una vez más, un paso importante en el desarrollo de nuestro estado, para que todos los grupos de población tengan la protección del gobierno en sus necesidades más básicas y urgentes, para que de manera conjunta puedan contribuir al bienestar general.

Como dijo en entrevista con La Opinión el mes pasado una dirigente comunitaria, lo mejor para el estado es tener el mayor número de personas saludables. Especialmente en lo que atañe a los niños, la porción más vulnerable de nuestra sociedad.

La ley beneficiará a alrededor de 170,000 inmigrantes menores de 18 años.

El presupuesto para cubrir el seguro médico para niños indocumentados ya fue concedido en junio pasado con el apoyo del presidente del Senado Kevin de León. La aplicación de la medida costará $40 millones a partir de su implementación en mayo de 2016 y $175 millones el año siguiente.

En ese sentido, la nueva ley SB4 se agrega a otra que ayuda a los chicos inmigrantes, firmada por Brown en agosto, la AB560 del asambleísta Jimmy Gómez del Este de Los Ángeles, que “hace irrelevante la condición migratoria de un menor al interponer una demanda por indemnizaciones económicas”.

Son estas leyes de sentido común motivadas por el afán de cumplir con el propósito de los gobiernos, que es beneficiar a la población del área que controlan, independientemente del origen étnico de esa población y mientras se decida el tema migratorio en el ámbito nacional.

De la misma manera, Lara adelantó recientemente a La Opinión que tiene previsto promover una propuesta de ley que extendería el seguro MediCal también a adultos indocumentados de bajos ingresos.

Nuevamente, contrasta el avance que hace California con la retórica de hostilidad y discriminación que domina las noticias y que se genera en los intentos de los candidatos presidenciales republicanos de obtener el apoyo de los votantes en las primarias nacionales.

Aquí las medidas nos encaminan a un futuro de cooperación y avance mutuo y respetan a una población que con su trabajo y contribución impositiva se hace parte del estado. Allí, los planes de deportar a 11 millones, erigir una muralla fronteriza, anular el derecho constitucional a la ciudadanía para niños nacidos aquí y perseguir a los Dreamers son ejemplos de un liderazgo presa del pánico y carente de visión del futuro.