Marte, un océano de posibilidades

Segunda nota de nuestra nueva sección: Diario del Misterio, sobre parapsicología, esoterismo, folclore y todo lo inexplicable, por nuestro experto Javier Peinado

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Marte, un océano de posibilidades
Marte, el planeta rojo.
Foto: NASA

Es, sin duda, la noticia de las últimas semanas. Todo el mundo -desde los principales líderes de opinión hasta el ciudadano medio compartiendo la información en las redes sociales, pasando por las creativas mentes de Google- se ha visto sacudido por el impactante anuncio realizado el lunes 29 de septiembre por Jim Green (director de ciencia planetaria), Michael Meyer (científico del Programa de Exploración de Marte) y Lujendra Ojha (estudiante de post-grado del Instituto de Tecnología de Georgia) en el Auditorio James Webb de la NASA: finalmente, tras tantos años de exploración espacial, el ser humano ha encontrado agua en Marte.

No es la primera vez que se habla de la hipotética existencia del líquido elemento en el planeta rojo en tiempos pasados o incluso en la actualidad en estado sólido, pero no ha sido hasta que el citado Ojha ha analizado las fotografías capturadas por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (lanzada al espacio en 2005) cuando la agencia aeroespacial ha podido confirmar de forma oficial la existencia de agua en movimiento.

Las revolucionarias conclusiones del estudio parten de las extrañas franjas negras que en ocasiones surgen en las laderas de los barrancos del planeta, visibles tan durante los meses más calurosos del año, y que Ojha relaciona con la existencia de un océano subterráneo que fluye en estos mismos momentos bajo la superficie marciana.

Foto de barrancos en Marte.
Foto de barrancos en Marte.

“La detección de sales hidratadas significa que el agua juega un papel clave en la formación de estas líneas oscuras”, concluye el investigador, que cree que dichas tonalidades podrían deberse a la filtración de este agua a la superficie.

El anuncio abre un mundo de excitantes posibilidades, cuya principal y más debatida implicación ha sido explotada hasta la saciedad por guionistas cinematográficos, novelistas de ciencia ficción y teóricos de la conspiración desde hace décadas: la existencia (pasada, presente o futura) de vida inteligente en nuestro vecino del Sistema Solar.

Y pese a que en estos momentos resulta prematuro aventurar qué tipo de formas de vida podría depararnos este esperanzador mar subterráneo, las teorías relativas a la existencia de seres vivos e incluso de civilizaciones en Marte han sido una constante desde que el ser humano fijó sus miras en el planeta hasta hoy en día.

Buena prueba de ello es lo que muchos aficionados al misterio ya han bautizado como Marshenge, un extraño círculo de rocas ubicado sobre un promontorio en la superficie de Marte muy similar al monumento megalítico Stonehenge de Salisbury (Inglaterra), asociado a ritos druídicos relacionados con la astrología.

A este conjunto de piedras ya lo llaman "Marshenge".
A este conjunto de piedras ya lo llaman “Marshenge”.

Probablemente una coincidencia (o pareidolia, como se denomina a estos engaños visuales), lo cierto es que las imágenes publicadas en la web de la NASA pocos días antes del histórico anuncio del lunes llaman la atención.

Con noticias como éstas y otras recientes investigaciones, como la que apunta a la existencia de otro océano subterráneo en la luna de Saturno, Encélado, no hacen sino demostrarnos lo mucho que nos queda por aprender de lo que siempre será nuestra última frontera: el cosmos y las maravillas que éste encierra.