Guatemaltecos fanáticos miopes y patrioteros

Los guatemaltecos aún no hemos aprendido a usar la razón y hemos antepuesto la pasión guiados por la emoción.

Los guatemaltecos somos una sociedad muy, pero muy particular. Entre nuestras cualidades están las de ser gente hospitalaria, generosa y muy solidaria con las causas propias  y hasta las ajenas.

En lo empresarial, somos ingeniosos, creativos y visionarios. Si de sobrevivir se trata no nos morimos de hambre porque nos inventamos cualquier charada  para hacerle frente a las adversidades.

En lo espiritual ni digamos, somos gente de mucha fe, creyentes de la palabra de Dios. A esa cuenta es que, a parte de la iglesia católica que fue la madre del cristianismo impuesto a la fuerza en Guatemala, también  hemos formando un sinfín de iglesias cristiano-evangélicas con las denominaciones más exóticas y extravagantes del planeta. Cash Luna, podría ser el máximo referente de esa pomposidad.

Pero en donde sí estamos literalmente  jodidos es en lo político. Históricamente  no damos una. Los guatemaltecos aún no hemos aprendido a usar la razón y hemos antepuesto la pasión guiados por la emoción.

Un ejemplo lo podemos ver en estas elecciones presidenciales. Por un lado tenemos de candidato al comediante Jimmy Morales. ¿Cómo podemos ser tan miopes y pensar que un cómico “sketchero”, chusco, que se ha mofado del campesino, del indígena y del garífuna, piense que tiene la experiencia para ser nuestro presidente?

Pero dónde dejamos a la otra candidata, Sandra Torres. ¿Cómo podemos calificar a la mujer que aún siendo la primera dama, ridiculizo al país internacionalmente al divorciarse del presidente Alvaro Colom, por el simple capricho de participar en las pasadas elecciones presidenciales?

Definitivamente no tenemos alternativa, de los dos candidatos tendremos que escoger a uno.

De manera que este 25 de octubre la historia volverá a repetirse. Y es precisamente ahí donde los guatemaltecos hemos fracasado, porque sencillamente nuestra sociedad está infestada de guatemaltecos fanáticos, miopes y patrioteros.