Las ‘ciudades santuario’ no lo son realmente ¿Qué son entonces?

Ni son santuario ni impiden que las autoridades migratorias hagan su trabajo. Aclaramos las dudas más comunes sobre este tema por el que hoy hubo una votación en el Senado
Las ‘ciudades santuario’ no lo son realmente ¿Qué son entonces?
La niña Tanya Hernández de 4 años de edad, participó recientemente en un evento de apoyo al Trust Act en California. Estados y localidades han aprobado medidas como el "Trust Act" para limitar la colaboración de policía y migra y evitar la deportación de personas que no son delincuentes graves, así como la separación de miles de familias.

El Senado de los Estados Unidos consideró hoy un proyecto de ley del senador federal David Vitter, de Louisiana, para retirar fondos federales a lo que muchos han llamado “ciudades santuario” pero que no son tal cosa en realidad.

La medida, que ya había sido aprobada por la Cámara de Representantes en julio, fue rechazada por el Senado por un foto de 54 a 45 (necesitaba 60), aunque la Casa Blanca había dicho que la hubiera vetado de llegar al escritorio del Presidente.

A continuación algunos puntos importantes respecto a esta medida:

¿Qué son las ciudades santuario?

El término original viene de un movimiento de los años ochenta en el que muchas iglesias e instituciones religiosas decidieron acoger a refugiados de las guerras en Centroamérica, primordialmente El Salvador y Guatemala.

Por muchos años, el gobierno estadounidense se negó a dar asilo a refugiados legítimos de esos países y por eso muchas iglesias tomaron estas medidas.

Aunque han habido iglesias que han refugiado a algunos indocumentados para protegerlos de la deportación en años recientes en Estados Unidos, lo que este proyecto ataca es algo muy diferente, que nada tiene que ver con dar refugio a indocumentados.

¿Qué es lo que hacen estas ciudades?

El proyecto se refiere a 326 condados, 32 ciudades y cuatro estados que han aprobado leyes locales para limitar la colaboración entre policías de esas localidades y las autoridades migratorias federales.

Un ejemplo es el caso del Acta de Confianza de California o California “Trust Act” una ley promulgada en el estado hace dos años con el objetivo de prohibir que las autoridades locales detengan a inmigrantes con el único objetivo de entregarlos a las autoridades migratorias.

Hay excepciones para inmigrantes convictos de una lista extensa de delitos graves, incluyendo tráfico de drogas, pandillerismo y abuso infantil.  El gobernador de California, así como la exsecretaria de Seguridad Nacional Janet Napolitano, apoyaron esta medida en el estado.

¿Las “actas de confianza” protegen a delincuentes?

No, las medidas no protegen a delincuentes ni a inmigrantes indocumentados que hayan cometido delitos graves.

Cientos de departamentos de policía estatales y locales han implementado este tipo de políticas y leyes, ya que consideran que, al contrario de lo que dicen sus detractores, estas contribuyen a mejorar la seguridad pública.

Este lunes, horas antes del voto en el senado, la Asociación de Jefes de Policía de Ciudades Grandes y la Asociación de Sheriffs de Grandes Condados enviaron una carta al comité judicial del Senado expresando su oposición al proyecto y urgiendo que se apliquen soluciones alternativas.

Otros 25 jefes y sheriff del país enviaron una carta la pasada semana explicando que al regular la colaboración entre policía local y las autoridades migratorias se ha logrado disminuir las tasas de delincuencia y aumentar la confianza entre policía y comunidad.

En otras palabras, si la comunidad inmigrante cree que la policía trabaja con la migra, no ayudará a resolver delitos ni los reportará, creando más condiciones para que crezca la delincuencia.

¿Impiden estas leyes que “ICE” haga su trabajo?

Los indocumentados siguen siendo vulnerables a detención por parte de las autoridades migratorias, sobre todo si cometen un delito grave. Pero aunque no sea así, las huellas digitales de todos los indocumentados detenidos por las autoridades entran al sistema federal, de manera que las autoridades federales saben quienes son y donde están.

Ninguna ley local protege a una persona con estatus migratorio irregular de ser detenida por agentes migratorios. Lo único que hacen estas leyes es impedir que las policías locales puedan detener a alguien que no debe estar detenido bajo la ley penal, únicamente por su estatus migratorio.