Una triste mirada recorre las calles Tijuana

Grupos de deportados se organizan en “El Búnker” para ofrecer ayuda a quienes llegan a esta ciudad
Una triste mirada recorre las calles Tijuana
Rodolfo Gonzalez Ruiz, quien fue deportado de East LA y Heiner Ortega deportado de Riverside, entran por una comida gratis a Casa Madre Assunta en Tijuana. /Aurelia Ventura
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Tijuana banner

TIJUANA, México.- “Algunas personas lo llaman el lugar más feliz de la Tierra y otros dicen que es un lugar peligroso”, refiere la canción ‘‘Tjuana Makes Me Happy’ que interpreta Nortec, un colectivo de música electrónica que surgió en esta ciudad fronteriza.

Pero para Yolanda Varona Palacios, una mujer a la que hace 5 años echaron de Estados Unidos, Tijuana es la ciudad más triste del mundo por los miles de deportados que deambulan por sus calles.

“Es una tristeza que se refleja en esa mirada perdida de los deportados”, dijo Varona. “Y más cuando no tienen ayuda, porque la respuesta del gobierno local y del presidente Peña Nieto ha sido nula ante esta crisis”.

Y es que de 2010 a 2014 se estima que alrededor de 100,000 deportados se quedaron a radicar en Tijuana, muchos de ellos sobreviven de los albergues y algunos otros trabajando en maquiladoras, lavando carros o haciendo llamadas telefónicas en compañías de telemercadeo gracias a que son bilingües.

Un centenar de inmigrantes deportados esperan recibir una comida gratis en Casa Madre Assunta. /Aurelia Ventura
Un centenar de inmigrantes deportados esperan recibir una comida gratis en Casa Madre Assunta. /Aurelia Ventura

El Búnker de los invisibles

El único apoyo que reciben los deportados, aseguró Varona, es la que ofrecen los albergues que dan comida y alojamiento.

“Como no hay muchas opciones, nosotros vimos la necesidad de crear un grupo de deportados que ayuda a deportados”, explicó sobre la fusión que formaron Dreamers Moms Tijuana y Deported Veterans Support House.

Se trata de una casa de asistencia legal y albergue temporal para deportados ubicada en la colonia Tomás Aquino a la que llaman “El Búnker”.

Inmigrantes reciben ayuda en Casa Madre Assunta de Tijuana. /Aurelia Ventura
Inmigrantes deportados reciben ayuda en Casa Madre Assunta de Tijuana. /Aurelia Ventura

Desde su fundación, hace año y medio, este grupos de activistas ha realizado campañas para ayudar a quienes viven en en limbo.

“Somos deportados ayudando a deportados”, recalcó Varona. “Porque para el gobierno somos invisibles, pero aquí estamos”.

Al llegar a Tijuana los deportados se enfrentan a muchos problemas, desde los abusos policíacos hasta ser blanco fácil de las drogas como salida a la separación familiar, mencionó la fundadora de Dreamers Moms Tijuana.

“Yo hasta pensé en quitarme la vida”, mencionó. “Hay muchas mujeres que son más vulnerables y llegan a caer en la prostitución”.

Héctor Barajas, director de Deported Veterans Suppport House, dijo que ya no sólo ofrecen ayuda y recursos a veteranos de guerra deportados, sino que a todo aquel la que haya sido expulsado de Estados Unidos.

Héctor Barajas en El Búnker de ayuda para los deportados. /Jorge Morales
Héctor Barajas en El Búnker de ayuda para los deportados. /Jorge Morales

“Hace poco tuvimos aquí a la ACLU (Unión Americana para las Libertades Civiles) de Los Ángeles para ofrecer asesoría legal” comentó quien fue paracaidista del Ejército de los Estados Unidos y fue deportado en 2009.

“Somos un movimiento”, agregó, “y El Búnker es un lugar donde les ayudamos a que se integren a la sociedad de la que son rechazados”.

* Tercera entrega de una serie especial