“Plan Frontera Sur” devuelve migrantes a “la boca del lobo” sin resolver crisis en Centroamérica

CIDH pide a EEUU frenar “detención automática y arbitraria” de familias migrantes
“Plan Frontera Sur” devuelve migrantes a “la boca del lobo” sin resolver crisis en Centroamérica
Deportaciones
Foto: John Moore / Getty

Washington.- Todos los días, “cientos de miles” de centroamericanos siguen escapando de la violencia pero el “Plan Frontera Sur”, ideado para frenarles el paso por México hacia EEUU, los devuelve a la “boca del lobo” y no resuelve la crisis en la región, denunciaron este jueves defensores de los derechos humanos.

En entrevista con este diario, previo a presentar su informe ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tres miembros de la Misión Internacional de Verificación sobre los derechos humanos de migrantes en Honduras, afirmaron que EEUU tiene parte de responsabilidad en resolver la crisis y dar un trato digno a quienes buscan refugio en este país.

“Nos preocupa que esta crisis se vuelva invisible; la gente sigue saliendo para salvar sus vidas. Los derechos no tienen fronteras y que la gente salga sin visa no los priva de que EEUU, los demás gobiernos, los protejan“, dijo Mayra Alarcón, de la Oficina Regional para Centroamérica y México del grupo “Consejería de Proyectos” (PCS), que organizó la delegación de defensores de los derechos humanos.

“Todos los días están saliendo cientos y miles de centroamericanos –45,500 han sido deportados desde México a Honduras entre enero y junio pasados-, y EEUU debe hacer una lectura más adecuada de la realidad en la zona, dejar de ver a los migrantes como un problema de seguridad nacional y dar una respuesta integral a la crisis”, subrayó Alarcón.

Pablo Cala, coordinador de PCS, aseguró que deportar a los migrantes no solo los “devuelve a la boca del lobo” sino que viola su “derecho a la no devolución”.

“La migración no es ilegal, puede ser irregular porque las personas no tienen toda su documentación, pero se da por la salida forzada de su país… por no ser ilegales no tienen que ser objeto de vejámenes ni de privación de libertad ni mucho menos de la devolución a su país”, argumentó Cala.

Por su parte, Patricia Montes, directora ejecutiva del Centro Presente en Boston (Massachusetts) y miembro de la red “Alianza Américas”, señaló que el sistema migratorio de EEUU “es obsoleto, injusto e inhumano”, si bien los países tienen derecho a resguardar sus fronteras “siempre y cuando no se violen los derechos humanos de las personas”.

“El discurso oficialista en EEUU es que se ha logrado contener la migración indocumentada, pero estamos forjando vínculos con grupos de la sociedad civil en la región para que se sepa que sigue la crisis“, afirmó.

La crisis de violencia en Honduras sigue causando desplazamiento interno y migración forzada, y los activistas urgieron tanto al Congreso de EEUU como a la comunidad internacional que no permitan que el problema “se vuelva invisible”.

La Misión, realizada entre el 13 y el 17 de julio pasados, recabó testimonios sobre la crisis de seguridad en Honduras, en particular la violación de los derechos humanos que afrontan los migrantes en ese país y en la ruta migratoria en México, y entregó su informe a la CIDH.

CIDH pide cese de detenciones

 Mientras, la CIDH, una entidad autónoma de la Organización de Estados Americanos (OEA), divulgó hoy un mordaz informe que, en sus 148 páginas, afirmó que el éxodo de centroamericanos constituye una “crisis de refugiados” de carácter regional y pidió a EEUU que ponga fin a su práctica de “la detención automática y arbitraria de familias”, y reserve la detención a casos “excepcionales”.

El informe se hizo eco de las denuncias que la Misión y grupos cívicos dentro y fuera de EEUU han realizado a raíz de la crisis humanitaria en la frontera del suroeste del país el año pasado, con la llegada de más de 60,000 menores, especialmente del llamado “Triángulo del Norte”, integrado por Guatemala, El Salvador y Honduras.

El relator de la CIDH para asuntos de migrantes, Felipe González, afirmó que, en vez de optar a la “deportación expedita” de los migrantes, EEUU debería mejorar el proceso para evaluar sus solicitudes de asilo.

La CIDH concluyó que el reforzamiento de la seguridad fronteriza no será un muro de contención contra la inmigración legal y que se debe responder de forma integral a los factores que alimentan la crisis: “la pobreza, la desigualdad económica y de género, la discriminación multisectorial, y los altos niveles de violencia en El Salvador, Guatemala, Honduras y México”.

Consultado por este diario, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que estudiará el informe y que la agencia, en todo caso, toma en serio las denuncias sobre la crisis.

El Congreso aún no ha sometido a voto la solicitud de $1,000 millones del presidente Barack Obama para la seguridad y prosperidad económica de Centroamérica.