Los Ángeles estudia (de nuevo) legalizar la venta ambulante

Los Ángeles estudia (de nuevo) legalizar la venta ambulante
Vendedores ambulantes se manifestaron ayer a las puertas del Ayuntamiento. / Ciro Cesar/La Opinion).

El comité del concejo de la ciudad se reunió el martes para escuchar comentarios del publico y considerar potenciales leyes para la legalización de la venta ambulante. Más de 70 vendedores ambulantes y activistas comunitarios, llegaron a manifestarse frente al Ayuntamiento antes de la reunión para mostrar su apoyo a un sistema de leyes que legalice esas ventas en toda la ciudad.

“Estamos aquí para asegurar que el comite no toma un atajo y adapta un modelo que no sirvió en los años noventa”, explica Mike Dennis, el organizador para la Campaña de Vendedores Ambulantes de Los Angeles (LASVC en sus siglas en ingles), una organización que ha estado apoyando los vendedores ambulantes por los últimos cuatro años.

Dennis se refería una de las tres opciones que presentó el analista legislativo en un nuevo estudio que vio la luz el lunes. Las tres opciones incluyen un programa para toda la ciudad, un programa para distritos específicos, o una combinación de los dos que deja que cada comunidad decida.  La opción a la que Dennis se opone es el programa para diferentes distritos específicos. Ese programa fue implementado en Mc Arthur Park sin éxito hace un par de décadas.

“El proceso de establecer un distrito bajo la ordenanza ha sido descrito como incomodo por miembros de la comunidad…”, explica el reporte. Dennis dice que lo que quieren los vendedores es una ordenanza para toda la ciudad. “Pero hay mucha presión en la ciudad de gente que no quiere vendedores ambulantes”, explica.

La venta en la calle es un negocio de unos $504 millones en Los Angeles a cargo de unos 50,000 microempresarios según un informe que se hizo público por la Economic Roundtable este verano.

La Coalición Para Salvar Pequeños Negocios y Valley Industry and Commerce Association (VICA) se cuentan entre los opositores. VICA prefiere un plan donde los vendedores tengan que pedir permiso y lograr el apoyo de los negocios en las comunidades donde quieren operar antes de poner en marcha sus actividades.