El arte con rocas de playa, equilibrio y sustento de Manuel Cisneros

Un mexicano ha encontrado en los pilares de piedras que erige el equilibrio a su vida

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El arte con rocas de playa, equilibrio y sustento de Manuel Cisneros
Vista de unas instalaciones con piedras que realizó Manuel Cisneros el 24 de octubre 2015 en la playa “Surfers Point” en Ventura, California. Cisneros descubrió sus habilidades artísticas cuando quedó desamparado y, como pasatiempo, comenzó a erigir pilares de piedras redondeadas que hoy son causa de admiración en playas de Ventura. EFE/Iván Mejía

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Manuel Cisneros descubrió sus habilidades artísticas cuando quedó desamparado y, como pasatiempo, comenzó a erigir pilares de piedras redondeadas que hoy son causa de admiración en playas de Ventura, California.

“Al hacer esto y tener esa habilidad de poder balancear una piedra grande en una piedra chiquita, yo siento que esto es una bendición”, dijo Cisneros.

“Cuando las personas llegan y miran mis obras se quedan y a veces hay personas que lloran, tienen diferentes reacciones”, describió el artista que asegura no entender el porqué de las variadas emociones.

Cisneros hoy levanta torres de piedras redondeadas por la erosión de las olas en “Surfers Point” y agregó que los observadores se imaginan formas en las rocas sobrepuestas una sobre otra.

“Hay personas que dicen, ¡oh!, mira esto se parece a un pájaro, esto parece un delfín o esto se parece a un rinoceronte”, describió.

Manuel Cisneros posa para Efe durante una entreviste el 24 de octubre 2015 en la playa “Surfers Point” de Ventura, California. Cisneros descubrió sus habilidades artísticas cuando quedó desamparado y, como pasatiempo, comenzó a erigir pilares de piedras redondeadas que hoy son causa de admiración en playas de Ventura. EFE/Iván Mejía
Manuel Cisneros posa para Efe durante una entreviste el 24 de octubre 2015 en la playa “Surfers Point” de Ventura, California. Cisneros descubrió sus habilidades artísticas cuando quedó desamparado y, como pasatiempo, comenzó a erigir pilares de piedras redondeadas que hoy son causa de admiración en playas de Ventura. EFE/Iván Mejía

Juan Manuel Cisneros, de 31 años de edad, es originario de Guanajuato, México, y emigró a Estados Unidos en busca de empleo en el 2002.

En julio de 2014 renunció a su trabajo en una fábrica de piezas de naves aéreas por bajo salario, pero después de buscar infructuosamente otro empleo ya no pudo solventar sus gastos.

Descubre su talento

Optó por vivir en una tienda de campaña en las playas rocosas de la ciudad de Ventura en donde para entretenerse comenzó a crear torres con piedras redondas a plomo que captaron la atención del público que se detenía a tomar fotografías.

“Pienso que mantener ese balance en las piedras es la forma como yo siento, porque yo lo siento en mis manos”, explicó Cisneros sobre sus habilidades para equilibrar trozos de magma erosionados por las aguas del mar.

“Es sentirlo, porque no es como que quiero hacer una que quede derecha, puede quedar muy dispareja o todo; pero el balance lo estoy sintiendo donde está exactamente el punto, que es gravedad o no sé”, indicó en un esfuerzo por explicar sus habilidades.

 Manuel Cisneros dispone sus instalaciones con piedras el 24 de octubre 2015 en la playa “Surfers Point” en Ventura, California. Cisneros descubrió sus habilidades artísticas cuando quedó desamparado y, como pasatiempo, comenzó a erigir pilares de piedras redondeadas que hoy son causa de admiración en playas de Ventura. EFE/Iván Mejía
Manuel Cisneros dispone sus instalaciones con piedras el 24 de octubre 2015 en la playa “Surfers Point” en Ventura, California. Cisneros descubrió sus habilidades artísticas cuando quedó desamparado y, como pasatiempo, comenzó a erigir pilares de piedras redondeadas que hoy son causa de admiración en playas de Ventura. EFE/Iván Mejía

Familias que frecuentan la playa estatal Emma Woods y la posta de los surfistas, cerca del muelle en Ventura, se detienen a observar sus arreglos con rocas que “muchos creen que están pegadas con algún tipo de pegamento”, según comentó el escultor.

“A veces los niños me hacen un montón de preguntas, ¿cómo lo haces? Y esto, esto, esto”, dijo.

“A veces piensan que yo soy como de otro planeta o cosas así y les digo, no hombre, esto tiene que ver con balance y les digo, vengan les voy a enseñar”, reveló sobre los talleres improvisados para crear monumentos pétreos que se desmoronan con vientos fuertes o al subir la marea.

El creador de arte fugaz contó que varias familias le expresan su solidaridad regalándole alimentos, ropa y zapatos; no obstante, confesó, las autoridades lo multaron varias veces por dormir en la playa y otros desamparados lo asaltan.

Su benefactora

Laura Schwab relató que junto a su esposo y familiares de visita en su mansión “de clase media” el año pasado fueron a caminar a la playa y sintieron una sensación de tranquilidad sólo de estar observando los montones de piedras equilibradas de Cisneros.

“Queríamos ayudarle con alimentos, no lo encontramos, no obstante un día un muchacho se me acercó en la playa a pedirme el favor de llevarlo al hospital, porque se lastimó la espalda”, dijo Schwab sobre como conoció al artista en septiembre de 2014.

“Nosotros no somos ricos, pero en nuestra propiedad tenemos estacionado un vehículo recreacional (RV) que tiene camas, lo invitamos a vivir ahí y hoy es uno más de la familia”, expresó la benefactora quien llama a Manuel por el diminutivo de “Manny”.

Cisneros sobrevive con empleos temporales que le ofrecen rancheros del área y algunos artistas de Ventura.

“Una pareja, al nacer su niño, fueron a buscarlo a la playa para contratarlo para crear las esculturas y en ceremonia religiosa pusieron al bebé sin pañales en un altar para ofrendarlo a Dios”, contó Schwab.

“Y nosotros celebramos los cumpleaños en la playa, junto a su arte, porque con sus obras la playa se ve más bella”, aseveró.

Cisneros contó que para noviembre el Museo del condado Ventura le ofreció un espacio en la sección de los indios Chumash de California para crear sus pilares de piedras en equilibrio.

“Estoy ofreciendo la creación de mis obras en jardines y tengo esperanzas de que algo bueno se acerca”, concluyó.

En el reporte 2015 del conteo de desamparados y encuesta de subpoblación del condado Ventura indica que en la actualidad hay alrededor de 1.417 personas, que incluye niños, sin techo y sin seguridad alimenticia de los cuales dos tercios deambulan en las calles de las ciudades de Ventura y Oxnard.

En la sección de “Adultos en desamparo crónico” del recuento anual se señala que los hispanos forman el 33 por ciento, los anglosajones el 61 y el resto de las otras etnias