Mayas ganan batalla contra transgénicos a trasnacional Monsanto

La Suprema Corte ordenó la suspensión de la siembra de 253,000 hectáreas de soya genéticamente modificada
Mayas ganan batalla contra transgénicos a trasnacional Monsanto
Leydy Pech (de blanco, al centro) y un grupo de abogados en la SCJN.

MÉXICO.- Leydy Pech ya puede dormir tranquila, al menos temporalmente. La indígena maya quien es el rostro visible de 15,000 familias de la etnia que pelean legalmente en contra de la trasnacional de transgénicos Monsanto se hizo en las últimas horas de un triunfo fundamental en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El máximo tribunal –desde su Segunda Sala– ordenó a la compañía estadounidense la suspensión de la siembra de 253,000 hectáreas de soya genéticamente modificada (transgénica) que, de buenas a primeras y con la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, llegó para dañar a 14 comunidades de los estados de Campeche y Yucatán.

Exportadoras de miel a la Unión Europea desde hace décadas, los mayas no se dieron cuenta del problema hasta que Alemania, su principal comprador que tiene cero tolerancia con los organismos genéticamente modificados, redujo la compra al detectar que las abejas habían tomado el néctar de la soya trasgénica.

“Es una lucha de vida o muerte; de un negocio contra una cultura”, dijo Pech al teléfono desde la Basílica de Guadalupe a donde acudió a “dar gracias” por el fallo a su favor y para tomar fuerzas en la siguiente batalla que será la consulta formal a los pueblos mayas donde se les pregunte si quieren o no la siembra de transgénicos.

Las comunidades indígenas, asesoradas por organizaciones civiles, demandaron a Monsanto y las autoridades mexicanas por haber autorizado el cultivo sin previa consulta a los oriundos, tal como lo exige el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo que México firmó en 1990.

“Esto es una alerta de que el gobierno no está garantizando ni vigilando la bioseguridad ni tomando en serio los riesgos de la tecnología genéticamente modificada”, dijo a este diario María Colín, representante de Greenpeace en México. “Nosotros como organización vamos a estar atentos para que la consulta a los pueblos mayas sea como lo marcan los parámetros internacionales: culturalmente adecuada, en su lengua y previa a cualquier acción que vuelva a intentar Monsanto”.

Hasta el momento la empresa no ha dado ningún pronunciamiento al respecto.