Volver a empezar

Para romper el ciclo de encarcelación se necesitan más servicios sociales y de rehabilitación
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Cuando se encarcela a una madre, también se encarcela a sus hijos y a su familia.

Cada año, más de 600,000 personas en EEUU salen de prisión, sólo para enfrentarse a la falta de empleos, vivienda y tratamientos de rehabilitación. Esto hace que en poco tiempo, muchos de ellos regresen a prisión, perpetuando el ciclo de encarcelación.

Esta semana, y como parte de una gira nacional para tratar la reforma del sistema penitenciario, el Presidente Barak Obama visitó la Universidad Rutgers, en Newark, dónde abogó por la necesidad de romper el ciclo de encarcelación, y ayudar a los ex convictos a reintegrarse a la sociedad.

“Hay personas que han pasado por tiempos difíciles, cometieron errores, pero con un poco de ayuda, pueden volver al camino correcto”, señaló Obama durante la visita.

La administración actual ha introducido reformas para reducir la superpoblación de las prisiones, y mantener a infractores menores, no-violentos y con infracciones relativas al consumo de drogas, fuera de la cárcel. Múltiples reportes coinciden en que los programas de rehabilitación, y servicios sociales, en lugar de la encarcelación masiva y el sistema punitivo, no sólo reducen el costo social, y el impacto negativo en familias y comunidades, sino que reducen también el costo económico de los contribuyentes.

La posibilidad de encontrar empleo es uno de los factores principales para la reintegración a la sociedad.

“Muchos empleadores no quieren o no saben cómo contratar a alguien que estuvo en prisión”, indicó María Alexander, Directora del Center for Living and Learning (www.center4living.lle.org).

“El haber estado en prisión no quita que una persona no pueda ser un trabajador excelente, si le dan la oportunidad”, señaló Alexander, y notó que no se trata solamente de conseguir un empleo, sino de tener las mismas oportunidades de recibir promociones, que el resto de los empleados.