No presentarán cargos a agentes fronterizos por muerte de Anastasio Hernández Rojas

Tras cinco años de espera, el Departamento de Justicia dice que no había suficiente evidencia para presentar cargos contra los agentes que rodearon y usaron macana eléctrica contra el migrante.

El Departamento de Justicia anunció hoy que no presentará cargos de violación de derechos civiles o cualquier otro cargo contra los agentes de la Patrulla Fronteriza involucrados en la detención del migrante mexicano Anastasio Hernández Rojas en la garita de San Ysidro en 2010.

De acuerdo a un comunicado emitido por el departamento, “un equipo de fiscales experimentados determinó que no había suficiente evidencia para perseguir cargos criminales por violación a derechos civiles”. Agrega que bajo la ley, los fiscales debían establecer que un agente “actuó con premeditación para hacer algo que la ley prohíbe” y que no es suficiente probar “accidente, error, miedo, negligencia o mal juicio”.

Se agrega además que Hernández Rojas resistió el arresto en la garita de San Isidro en la frontera de California con Tijuana, México y que según los análisis, estaba bajo los efectos de metanfetaminas.

El caso de Hernández Rojas tuvo prominencia nacional debido a videos tomados por testigos que se distribuyeron por medios de comunicación y en los que se observa a varios agentes rodeando al hombre y gritando “deja de resistirte”.

Dos videos que fueron difundidos a nivel nacional, en los cuales se observa cómo una docena de agentes de ICE, CBP y la Patrulla Fronteriza golpean y someten a descargas eléctricas al mexicano en el área de deportación a la vista de decenas de testigos.

La muerte de Hernández, un trabajador de la construcción que vivió más de 20 años en el condado de San Diego, fue catalogada como “homicidio” por parte de la Oficina del Médico Forense, mientras que en la demanda interpuesta ante un tribunal se califica como “tortura por una pistola de descarga eléctrica”.

Reacción de familia y activistas

Los familiares de Hernández y activistas fronterizos reaccionaron con pena y disgusto.

Su viuda, María Puga, dijo que la familia está “desilusionada y enojada”

“¿Cómo podemos creer en el gobierno si desde el principio, parecía que la investigación a favor de los agentes”, dijo Puga “Una de las cosas que más me molesta es el hecho de que el gobierno sigue diciendo que mi marido tenía metanfetaminas en su cuerpo y que esta fue la causa de su muerte. Mi esposo era una persona muy sana, que hacía mucho ejercicio, y que no usaba drogas”.

Puga y Hernández Rojas tuvieron cinco hijos.

El activista Christian Ramírez, director de la Coalición de Comunidades de la Frontera Sur, dijo que “los horripilantes actos de violencia perpetuados por agentes fronterizos….y la reprobable actitud del gobierno de Obama de solapar la violencia, solo fortalecen nuestro compromiso de luchar…”.

Pedro Ríos, director del Programa Frontera México-Estados Unidos del American Friends Service Committee dijo dijo:

“No hay justicia en la noticia de que la familia Hernández Rojas recibió hoy . Es inconcebible que en base a la evidencia disponible , y lo que el mundo entero fue testigo a través de los vídeos que los civiles registradas , que el Departamento de Justicia no presentar cargos penales . Si bien este es un duro golpe para la comunidad fronteriza más grande que se ha destacado por la familia Hernández Rojas a través de su dolor en los últimos cinco años , seguimos comprometidos con la búsqueda de justicia en este caso y todos los que han sufrido a manos de una agencia que opera con la impunidad ” .