Una indígena en estado vegetativo gana pelea a gobierno mexicano

La negligencia de los médicos del Seguro Social mantienen postrada a la mujer
Una indígena en estado vegetativo gana pelea a gobierno mexicano
Irene Cruz antes de quedar en estado vegetativo

MÉXICO – Hace 14 años que Epafrodito Nuñez se levanta sin escuchar la voz de su madre. La indígena Na’ Savi Irene Cruz quedó en estado vegetativo por una negligencia médica y sólo mira al infinito mientras su niño desayuna café antes de caminar una hora y media desde Barranca Fiera al pueblo de Morelos, Oaxaca, donde cursa el tercer año de telesecundaria.

“Ha sido un buen estudiante”, cuenta su tío Carlos Cruz quien hace labor de activista de la familia desde el primer día en que su hermana quedó con daño cerebral irreparable, postrada a una cama, a causa de una anestesia mal aplicada en una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Fue en el año 2001. Irene tuvo complicaciones para dar a luz y así llegó al Hospital Rural de Tlajiaco, donde la desgraciaron, se lavaron las manos de su caso y de paso le insertaron un anticonceptivo DIU para evitarle embarazos futuros.

México indígena

No es un caso aislado sobre violación a los derecho humanos en el IMSS. Cada año, la institución gubernamental encabeza la lista con mayor número de abusos (alrededor de 1600) por encima del Ejército o la Policía Federal.

Los Cruz denunciaron ante el ministerio público local desde aquel 2001, pero fue hasta 10 años después cuando las autoridades locales enviaron el proceso a un juzgado federal (por tratarse de una institución nacional), cuando ya había prescrito.

Y el caso estaría hoy cerrado de no ser porque en 2013 un magistrado del Primer Tribunal Unitario en Oaxaca revisó por curiosidad el expediente y determinó que el IMSS tenía “responsabilidad”.  Un periódico local difundió la historia y despertó el interés de la organización no gubernamental FUNDAR.

“Fue una situación extraordinaria”, observa Itzel Silva, abogada de la organización que hizo suyo el proceso legal y  luego Amnistía Internacional (AI) se sumó a la causa para recabar 8,600 firmas en diversos países con el fin de evitar que Irene terminara en la estadística de  98% de delitos impunes  en México.

México, indígena

En medio del escándalo y “sólo así” –dijo Carlos Cruz- la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación para que el IMSS y el gobierno de Oaxaca repararan de alguna forma el daño sufrido a la mujer y ambas instituciones ¡aceptaron! hace unos días.

“Es un caso paradigmático para muchas mujeres indígenas que sufren la falta de accesibilidad a los servicios de salud sexual y reproductiva con calidad”, festejó este martes Chasel Colorado, vocera de AI, en las afueras de las oficinas centrales del IMSS en la Ciudad de México, donde realizaron una manifestación para que “realmente se cumpla”.

Esto significaría para Irene una indemnización económica (aún por determinar), el acceso a una rehabilitación y atención médica vitalicias y, por supuesto, una beca para el buen hijo que resultó ser Epafrodito, quien al regresar de la escuela le da las verduras y el pollo licuado a su madre quien, al sentir la cuchara, abre la boca para vivir.