¡Quiérete un poquito más!

¡Quiérete un poquito más!
Foto: Shuttertstock

Se acerca la fecha dónde todos estamos pensado en regalos y porqué no, en hacer ciertos cambios en nuestras vidas para el año que viene. En muchas ocasiones, nos enfocamos en decir: seré feliz cuando…. tenga una casa más grande; cuando finalmente baje esas libritas de más, o cuando consiga el trabajo de mis sueños. Sin embargo, nos olvidamos de alguien muy importante en ese proceso: de nosotros mismos.

Justo esta semana, hablaba con mi madre, quien me dijo algo muy sabio: “Carolina, deja de preocuparte tanto, no permitas que tu mente se envejezca y quiérete un poquito más”.

Creo que la mayoría de nosotros, dejamos a un lado el “querernos” por enfocarnos en los problemas, las dificultades y en lo que no tenemos. Se nos pasa la vida pensando en el mañana y dejamos en un tercer plano el presente, que es lo único con lo que realmente contamos.

Así como nos toma unos días acostumbrarnos a una rutina de ejercicios, y a levantarnos más temprano para un trabajo nuevo, así mismo nos tomará unos días acostumbrarnos a regalarnos unos cuantos minutos durante el transcurso del día para ‘nosotros mismos’.

Es algo tan sencillo como levantarte 10 minutos antes de salir corriendo a bañarte, para abrir la ventana de tu habitación y disfrutar del sol, las plantas y para agradecer estar vivos un día más; tan sencillo como tomarnos ese café matutino sentados en la sala de la casa cómodamente, en vez de tomarlo mientras nos estamos arreglando frente al espejo o hasta en el carro en camino a casa.

En lo personal, siempre estoy corriendo y tratando de hacer más de una cosa a la vez. Si, posiblemente consigo terminar mis tareas más rápido y hacer más, sin embargo, a final del día, aunque acabé más temprano, estoy exhausta ya sin ánimo ni de salir a caminar por cinco minutos y disfrutar del aire fresco.

El punto no es ser egoístas y solo pensar en nosotros. El propósito es tratar de darnos cariño y valorar lo que tenemos. Una de las prácticas que más funciona es hablar solo y decirte en voz alta ‘tú puedes’; o internamente mirarte al espejo y hablarte mirándote a los ojos aceptándote tal y como eres.

En esta época de fiestas, nos enfocamos en decorar nuestros hogares, en hacer la mejor cena posible para los invitados y en comprar un buen regalito para los seres queridos. Todo eso es hermoso, pero no olvides que debes pensar en ti.

Te invito a que te enamores de ti mismo; bien dicen por ahí que los demás te ven como tú te ves a ti mismo.

Espero sus comentarios,

Carolina Sarassa

@CarolinaSarassa

http://www.CarolinaSarassa.com