DAPA y el camino a la Corte Suprema

¿Qué significa la apelación del Departamento de Justicia?
DAPA y el camino a la Corte Suprema
Defensores de los derechos de los inmigrantes piden que mientras se alarga la espera por DACA y DAPA cesen las deportaciones.

¿Quién iba pensar que un año después del anuncio del Presidente Obama sobre las acciones ejecutivas migratorias, el Departamento de Justicia tendría que apelar a la Corte Suprema de los Estados Unidos pidiéndole que intervenga para que millones de inmigrantes y la economía puedan beneficiarse de DAPA y la ampliación de DACA?

La petición presentada el viernes pasado por el Departamento de Justicia pide que la Corte  revoque el veredicto en el caso de Texas y otros 25 estados que siguen bloqueando la implementación de éstos programas que proveerían un alivio temporal de protección de deportación a más de 5 millones de inmigrantes. La meta de la demanda partidaria de Texas y demás estados es prevenir la implementación de DAPA y DACA ampliada. La apelación del Departamento de Justicia es la única esperanza que tenemos para que estos programas puedan ser implementados.

Al apelar inmediatamente, la administración demostró que está dispuesta a usar todas las herramientas legales a su disposición. Hasta principios del 2016 no sabremos si la Corte Suprema tomará el caso, pero los asuntos legales presentados ante la corte son de suma importancia tanto para la nación como para el futuro presidente, así que es muy probable que la Corte acepte la apelación.

En los próximos días, nosotros en el Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC, por sus siglas en inglés) –al igual que líderes policiacos, ciudades y estados, oficiales migratorios de administraciones previas, entre otros– explicaremos a la Corte por qué deben revisar éste caso cuanto antes. Si la Corte acepta el caso, podríamos tener una decisión final antes de junio, o en el peor de los casos después de las elecciones presidenciales.

Una victoria significa que estos programas de alivio temporal podrían entrar en vigor y ser implementados.

En ésta próxima etapa, necesitamos que se escuchen las voces de todos aquellos que puedan beneficiarse de las órdenes ejecutivas para que los jueces de la Corte Suprema conozcan las historias de quienes serán afectados por su decisión.

Lograr justicia en la Corte no es suficiente para proteger a nuestra comunidad. Este año, los que pueden votar deben de registrarse ya, y en 2016 debemos  asegurarnos de elegir a un presidente que proteja e implemente estos programas para el bien de todos.

El camino hacia la Corte Suprema es largo, y sin duda, ha sido difícil. Sin embargo, ahora tenemos que demostrar nuestro poder. Con nuestra voz y voto podemos proteger todo lo que hemos ganado.