El retrato de dos Californias

Después de una larga y difícil lucha, las comunidades inmigrantes y latinas han sido testigo del progreso y de cómo sus voces, desafíos y necesidades son tomadas en cuenta
El retrato de dos Californias

California sirve como un modelo para el resto de la nación. Un estado proinmigrante que aspira a integrar a los nuevos estadounidenses a la sociedad.

Mientras que la legislatura y el gobernador de California deben ser aplaudidos por actuar en ausencia del liderazgo del gobierno federal por arreglar el sistema de migración roto; sus acciones son una traducción directa a la participación cívica económica, y al poder político de las comunidades latinas y de los inmigrantes.

En los 90s y a principios del año 2000, nuestro estado era completamente diferente y profundamente antiinmigrante. Lo que es más, la representación de las comunidades de color era débil.

La proposición 187 fue el catalizador que despertó a las comunidades latinas e inmigrantes para ser más activas y más importante aún para hacer a los funcionarios electos responsables.

Se organizaron manifestaciones contra la proposición 187 y lo que es más importante hubo un esfuerzo coordinado para asegurar que nuestras comunidades se comprometieran políticamente.

En 2006, Los Angeles, California y el resto de la nación fue testigo de los millones de inmigrantes que marcharon contra la medida HR 4437 (que hubiera criminalizado hasta ayudar a los inmigrantes indocumentados) del representante Sensenbrenner, de igual manera como en 1994, hubo también un esfuerzo para asegurar que este momento se transformará en poder político.

Muchos se cuestionaron, si la organización en las calles en 1994 y 2006 llevaría a obtener poder político. La pregunta ha sido contestada, después de una larga y difícil lucha, las comunidades inmigrantes y latinas han sido testigo del progreso y de cómo sus voces, desafíos y necesidades son tomadas en cuenta en nuestro estado.

Más aún por primera vez en la historia, la Asamblea y el Senado serán lideradas por representantes con raíces inmigrantes y latinas, el presidente de la Asamblea, Anthony Rendón y el presidente del Senado, Kevin de León, dirigirán la séptima economía más grande del mundo, y tienen una responsabilidad tremenda para hacer avanzar y ampliar los derechos de los inmigrantes.

A pesar de las victorias legislativas se necesita hacer mucho más, las comunidades inmigrantes y latinas todavía enfrentan tremendas desigualdades socioeconómicas. El relato de una Nueva California continúa escribiéndose, pero no debemos olvidar el capítulo anterior previo de nuestra historia.