Planificación, persistencia y entusiasmo

Empresario hispano comparte su experiencia en el mundo de las compañías de seguro

En el trajín de todos los días, no siempre nos tomamos el tiempo para apreciar los logros alcanzados y el camino recorrido. Pero este no es el caso de Efrain Ferrer, Presidente y CEO de la compañía de seguros Strong Tie Insurance, del sur de California. Según el empresario cubano, en los negocios es fundamental tomarse el tiempo para evaluarse, y siempre mantener abierto el diálogo con uno mismo.

“Casualmente unas semanas atrás, estábamos todos trabajando, cuando me detuve por un momento, y desde un rincón me puse a  contemplar a la agencia”, recordó. “Llamé a mi esposa, que trabaja conmigo como CFO, y le dije, ‘Ven para acá y mira todo esto, mira todo lo que hemos podido lograr con tanto esfuerzo y sacrificio’”.

Y es que construir una empresa desde cero no es fácil, ni se logra del día a la noche.

Ferrer llegó a Los Ángeles en 1992, luego de pasar por Panamá, donde tuvo que quedarse tres años por cuestiones de visa. Al llegar a California, el inmigrante cubano comenzó su carrera conduciendo camiones.

“Con un amigo compramos un camión y cuando fuimos a sacar el seguro, me quedé hablando con el agente”, recordó. El negocio de los seguros intrigó a Ferrer, y fue entonces que la idea de tener su propia agencia comenzó a germinar.

“Fue como una semillita que se plantó en mi cabeza y que terminó convirtiéndose en la empresa que es hoy”, señaló.  En 1997, Ferrer logró abrir su primera agencia en Bell, mientras seguía trabajando de camionero.

“Iba a la oficina temprano y después me iba a trabajar de troquero de 4:00 p.m. a 4:00 a.m.”, recordó. “Trabajábamos todos los días, incluso fines de semana y feriados, en una refinería en Paramount, sacando petróleo caliente y materiales peligrosos, con mangueras que podían explotar en cualquier momento”, recordó.
Al año de trabajar día y noche, Ferrer pudo renunciar al trabajo de camionero y dedicarse de lleno a la oficina de seguros.

Hoy, Strong Tie Insurance es una empresa de 50 empleados y nueve sucursales en el sur de California, que atiende mayormente las necesidades de la comunidad hispana, desde servicios de transporte y compañías de limpieza, hasta restaurantes y empresas de construcción, entre otros.

En la flamante oficina de Downey, se pueden ver cuadros y piezas de arte cubanas que el CEO trae de cada uno de sus viajes a la isla que lo vio nacer. Uno de los cuadros de la sala de conferencias enmarca su frase favorita, “Conoce la verdad y la verdad te hará libre”.

“Me gusta embarcarme en proyectos y terminarlos. Para mí no es tan importante el dinero, sino el poder mejorar cada día, y siempre competir, no con otra gente, sino conmigo mismo. El dinero viene después”, aseguró. “Me entusiasma cuando descubro algo nuevo, enseguida lo quiero compartir”, agregó.

A Ferrer también le entusiasma ver crecer a la gente que tiene alrededor. “Mis empleados son como mi familia. A veces noto que una de mis empleadas trae una cartera nueva, o veo cómo está progresando y eso me da mucha alegría”, confesó. La esposa y la hija mayor trabajan con el empresario y padre de seis.

Desde la experiencia

Ferrer compartió algunos consejos con otros emprendedores que sueñan con tener, algún día, su propio negocio. Entre los factores que lo condujeron al éxito, el CEO recalcó la persistencia y la planificación.

“Los negocios se parecen un poco a correr una maratón, muchos comienzan, pero no todos llegan a la meta”, comparó.

Ferrer también encuentra inspiración y ayuda en la lectura. En los escritorios y estantes de su oficina se pueden encontrar todo tipo de biografías, libros de negocios y de superación personal.

Otra experiencia que Ferrer encontró valiosa fue el uso de un servicio de consultoría. En 2009, el empresario contrató a un servicio de consultores, que luego de estudiar el manejo del negocio por unos meses, lo aconsejaron para poder enfrentar los desafíos que llegan con el crecimiento.

“Cuando uno está muy involucrado en algo, no siempre puede ver los errores; los consultores te ayudan a encontrarlos” explicó. “Una empresa es como un muro, si cuando empieza a crecer, no tiene cimientos sólidos, terminará derrumbándose”, concluyó.