Editorial: Grave déficit de vivienda accesible en Los Ángeles

El costo alto del alquiler daña la economía de las familias de ingresos medios y bajos
Editorial: Grave déficit de vivienda accesible en Los Ángeles
Existen leyes que protegen al inquilino de prácticas injustas.

La ciudad de Los Ángeles vive una crisis por la falta de vivienda a precios accesibles. Esto se ve en el creciente número de personas desamparadas que duermen en la calle y en la presión sobre las familias de ingresos bajos y medios que cada vez deben pagar un porcentaje mayor de su sueldo en alquileres.

Un estudio reciente del Joint Center for Housing Studies de la Universidad de Harvard llegó a la conclusión que es un problema nacional la falta de rentas a precios accesibles para los inquilinos. En Los Ángeles, una de las ciudades más afectadas por esta situación, se estimó que el año pasado el 59% de los inquilinos abonó más del 30% de sus ingresos en alquileres y 33% de los inquilinos de los condados de Los Ángeles y Orange dedicó más de la mitad del sueldo en pagar la renta mensual.

Se calcula que en Los Ángeles el ingreso medio de una familia de cuatro personas es aproximadamente 55,909 dólares anuales mientras que el alquiler medio de un apartamento de dos recámaras es 2,719 dolares mensual o sea 31,628 dólares al año. Esto causa un descalabro en la economía familiar, ya que el alquiler absorbe el dinero que debería atender otras necesidades como cuentas, alimento y vestimenta entre otros.

Este problema se agudizará durante los próximos cinco años cuando termine el contrato con la ciudad que mantiene 15 mil unidades de viviendas accesible. Los propietarios están deseosos de reemplazar los inquilinos actuales por otros que paguen los altos alquileres del mercado. Esta aumentará el déficit de  527 mil unidades requeridas para satisfacer la necesidades, según estimó la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles.

Hay varias propuestas como exigir a los constructores una cuota para ser dedicada a viviendas accesibles y acelerar el proceso de permisos para constructores que se comprometan en dejar 20% de lo que hagan para alquiler de ingresos bajos. Hay otra para dedicar más fondos del condado para este tipo de vivienda.

Todavía no hay consenso de cómo actuar. Lo que se sabe es que en los primeros seis meses de 2015 Los Ángeles autorizó menos de 20 mil unidades residenciales cuando se estima que se necesitan 55 mil unidades nuevas anuales para mantener un control de los precios. Queda mucho por hacer.