Las iglesias son el refugio de inmigrantes para evitar la depresión navideña

'Me conformo con una comida y una cama caliente y con la buena voluntad de las personas', sostiene un inmigrante

El inmigrante mexicano Martín Hernández, de 47 años de edad, tiene 12 años viviendo en Los Ángeles y aunque asegura que salió de su tierra para tener un mejor futuro, dijo que el sueño americano se le convirtió en una pesadilla.

Yo ya no creo en la Navidad. Ya no creo en Santa Claus. La realidad es muy dura y aunque me gustaría tener la esperanza de que el Niño Dios me va a traer cosas buenas para el próximo año, la verdad es que uno en este país no es nada“, dijo Hernández, tratando de mantener un buen espirítu a pesar de las palabras de desaliento.

Con una sonrisa, Hernández agregó que se pasa la noche buena en la iglesia para estar acompañado de creyentes y rodeado de buenas voluntades.

“Mi mamá no sabe lo duro que es para mí y creo que para todos nosotros que nos venimos sólo así, a buscar el sueño americano”, dijo Hernández.

Martín Hernández, de 47 años de edad, se pasa la Navidad en la iglesia o en las misiones para contrarrestar la soledad.
Martín Hernández, de 47 años de edad, se pasa la Navidad en la iglesia o en las misiones para contrarrestar la soledad.

Este trabajador de la construcción asegura que ha sido discriminado en el trabajo, algunos empleadores se han negado a pagarle todas las horas que ha trabajado y otros simplemente le han robado el sueldo.

Y no está solo, de acuerdo con un reporte del Instituto de Políticas Públicas de California el 40% de los jornaleros que trabajan en sitios informales reportan haber sido abusados por sus empleadores temporales. 

“Muchos patrones nos tratan muy mal. Nos tratan peor que a sus mascotas. Y cuando alegamos nos echan a la calle sin pagarnos nada”, añadió.

Ni de aquí ni de alla

Hace un tiempo, este inmigrante intentó rehacer su vida en México. Se regresó a su pueblo, pero ya no le gustó.

“Yo iba por tres meses y al mes ya había regresado. ¿Qué puedo decir? ¡No soy ni de aquí, ni soy de allá!“, dijo.

Para esta Navidad, él tiene planeado visitar varias iglesias y misiones. Le encantaría acudir a Posadas y encontrar un albergue que le dé posada.

“Me gustaría pasar calientito en la Noche Buena, por eso voy a visitar las iglesias. Para la Navidad me conformo con una comida y una cama caliente y con la buena voluntad de las personas”, acotó.