Por buscar el sueño americano casi pierden la vida en altamar

En el grupo de 18 inmigrantes venían algunos que querían llegar por primera vez a Estados Unidos, y otros que buscaban ingresar por segunda vez para reunirse con su familia

Por buscar el sueño americano casi pierden la vida en altamar
De izquierda a derecha: Aldo Flores, Edy Ruiz, Luis Fernando Lopez Garcia, y Hector Lopez, junto a su abogdo Alex Galvez. /Aurelia Ventura
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

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A pesar de no tener papeles, Héctor López tenía una vida establecida en Minnesota, dueño de su propio restaurante, estaba casado y tenía una hija de tres años. Sin embargo, cuando le avisaron que su mamá agonizaba en su natal Jalisco no la pensó mucho y emprendió el viaje de regreso hacia México.

Prácticamente llegó a sepultar a su progenitora y en sus momentos de duelo jamás le pasó por la cabeza, la tragedia que meses después sufriría al intentar reingresar no por el desierto sino por el mar.

Él y los 17 inmigrantes mexicanos que entraron a Estados Unidos en una panga el 18 de junio, chocaron con una lancha de la Patrulla Fronteriza (CBP) en medio del océano, cerca de Encinitas, una ciudad a 22 millas al norte de San Diego.

La única mujer a bordo, su prima hermana Graciela López de 32 años perdió la vida, el resto sobrevivieron. Héctor López fue uno de los sobrevivientes más golpeados por el impacto entre la panga y el bote de la patrulla fronteriza.

La Opinión presenta una serie especial con los relatos y las historias de los sobrevivientes de una tragedia frente a las costas del Sur de California.

“Llevo 20 años en el país, y la verdad no pensé que sería fácil el regreso pero venía con fe de cruzar sin mayores contratiempo”, dice Héctor quien no solo vive con el dolor de la pérdida de su prima sino que su estatus migratorio ha quedado expuesto a las autoridades.

Pero tras el infortunio, se atreve a lanzar un consejo: “Quisiera recomendarle a la gente que quiere cruzar, que tengan mucho cuidado en qué se van a venir, con quién se van a venir“, señala.

Aldo Flores Villarreal de 28 años de edad, tenía nueve años de vivir en Estados Unidos, y al igual que Héctor no la pensó dos veces para irse a México con toda su familia cuando su suegra se enfermó en Puebla, su estado natal.

Meses después la suegra mejoró su salud y tras probar diferentes empleos en México que no le dejaban muchos ingresos, decidió que era tiempo de regresar a Los Ángeles.

Se vino con el dolor de tener que dejar allá a su esposa indocumentada y sus tres hijos ciudadanos estadounidenses. No tenía suficiente dinero para pagar por el cruce de ella.

“Aquí he trabajado en todo, hoteles, pintura, jardinería, como cocinero”, dice Aldo quien se lastimó la espalda y la cabeza durante el encontronazo en alta mar. Además del daño emocional, platica que sufre de frecuentes dolores de cabeza. Al igual que Héctor López, Aldo Flores no se le ocurrió que la búsqueda del sueño americano pondría su vida en alto riesgo.

Aldo Flores relata su experiencia tras una tragedia en las costas de California. / Aurelia Ventura
Aldo Flores relata su experiencia tras una tragedia en las costas de California. / Aurelia Ventura

‘No salgas del país’ 

El abogado de migración Alex Gálvez recomienda a los inmigrantes indocumentados que llevan varios años en el país, pensarla no dos, sino cinco veces antes de salir de Estados Unidos a sus países a causa de una emergencia.

“En mis años de experiencia, no conozco a nadie que no se arrepienta de haberse ido. Y yo estoy seguro que el familiar enfermo que tienen en México o en otro país quiere lo mejor para ellos. Por lo tanto entenderá que no pueden viajar porque ponen en peligro su regreso al país y su propia vida”, observa Gálvez.

Recalca que quien regresa y es atrapado por las autoridades en el intento, complica sus posibilidades de arreglar su estancia migratorio en el país porque pierden ciertos beneficios como todo el tiempo de residencia que llevaban, y si calificaba para un asilo, lo primero que le van a decir es por qué regresó a su país si tenía miedo.

Añade que parece muy fácil reingresar a Estados Unidos como lo era en los años 90 pero ya no es así, ahora están expuestos hasta sufrir secuestros y extorsiones.

Edy Ruiz muestra un video de noticias sobre la tragedia que vivieron en las costas de California. / Aurelia Ventura
Edy Ruiz muestra un video de noticias sobre la tragedia que vivieron en las costas de California. / Aurelia Ventura

Los que venían por primera vez

Mal que bien Edy Israel Ruiz Álvarez de 27 años sacaba para el gasto familiar como albañil en Los Volcanes, un pueblo del estado mexicano de Jalisco de menos de 1,000 habitantes.

“Pero cuando nació mi hija con microcefalia -un defecto de nacimiento que hace que un niño nazca con la cabeza más pequeña que lo normal- y los estudios que necesitaba costaban cada vez más caros, dije me voy a los Estados Unidos”, recuerda.

Yo creo que el barco de la Patrulla Fronteriza pensaba que traíamos droga por eso se fueron con todo contra nosotros”, externa.

Edy vive en la casa de un compadre en Fullerton que le tendió la mano después del accidente.

“Tengo esperanzas de que vaya a salir algo bueno de aquí, que nos den la visa U para poder traer a mi esposa y mi hija”. La tragedia lo ha dejado muy lastimado emocionalmente.”Casi a diario despierto a brincos en la madrugada y pegando gritos muy fuertes”, dice.

11/18/15 /LOS ANGELES/(left to right) Mexican immigrants Edy Ruiz, Luis Fernando Lopez Garcia, Hector Lopez, and Aldo Flores relate how their boat was capsized by the U.S. Customs and Border Protection boat killing a young woman. The two vessels collided and the smuggling boat capsized, spilling 20 people into the water. (Photo by Aurelia Ventura/La Opinion)
De izquierda a derecha: Edy Ruiz, Luis Fernando Lopez Garcia, Hector Lopez, y Aldo Flores, cuatro de los 17 inmigrantes que sobrevivieron a un accidente fatal en las costas de California. /Aurelia Ventura

Luis Fernando López, un soltero de 34 años quien venía por primera vez de Jalisco, acompañado de su hermano Héctor López dice que el trauma sufrido va a durar mucho tiempo para que se le borre.

“Yo también dejé México con el entusiasmo de trabajar duro en Estados Unidos pero ver morir a mi prima ha sido terrible. En realidad era como mi hermana. Me sentí muy desesperado e impotente de no poder salvarla. Ahora he quedado muy mal de los nervios”, expone.

Cae flujo de migración ilegal

La cónsul de México en San Diego, Remedios Gómez Arnau dice que según estudios el número de inmigrantes mexicanos que tratan de entrar a los Estados Unidos se ha reducido a tasa cero. “El mismo número que entra sale. Esto se debe a la recesión que sufrió el país en 2009; también enfrentan más riesgos por tierra y mar”, dice.

Según un reporte del centro PEW de este año, el flujo migratorio de indocumentados fue a la baja entre 2009 y 2014 en un millón de inmigrantes, debido a la lenta recuperación de la economía estadounidense y a las leyes más estrictas de migración en la frontera implementadas por la administración del presidente Obama.

También indicaron que mientras el pasado, los indocumentados tendían a ser jóvenes, ahora tienen entre 35 o más, y ya han vivido en el país por una década más como es el caso de Héctor que lleva más de 20 años .