¿Derrocar o no derrocar a gobiernos de otros países? Ese es el dilema

Los presidenciables de ambos partidos están "divididos", y no necesariamente por partido, sobre las bondades de derrocar a gobiernos extranjeros
¿Derrocar o no derrocar a gobiernos de otros países? Ese es el dilema
Durante el debate del sábado, Bernie Sanders apuntó directamente a Hillary Clinton diciendo estar "preocupado" por su entusiasmo por los derrocamientos de líderes de otros países.

Los precandidatos demócratas discutieron el sábado sobre un asunto que ha puesto a Estados Unidos en la mira de otros países durante años: ¿Debe EEUU ser el policía del mundo e intervenir para derrocar líderes de otros países?

La sorpresa es que, en este tema, la división que existe no es partidaria: hay demócratas que están –al menos teóricamente- en contra de la filosofía del derrocamiento como herramienta para lograr objetivos de política internacional y algunos que están a favor. Lo mismo ocurre entre los republicanos: unos son entusiastas intervencionistas y otros creen que Estados Unidos debe ocuparse más de otros temas.

Veamos cuáles son esas diferencias.

Los candidatos demócratas

En el debate del sábado en New Hampshire, se discutió más que nunca el tema de seguridad nacional entre los precandidatos demócratas. El senador Sanders aprovechó para resaltar una y otra vez, su voto en contra de la guerra de Irak, aprobada por el Congreso en 2002 cuando George W. Bush era presidente. Hillary Clinton, por su parte, votó a favor, aunque posteriormente ha dicho que el mismo fue “un error”. 

Sanders, sin embargo, atacó más a Clinton con la idea de su apoyo hacia el “cambio de régimen” (derrocamiento de gobiernos) en otros países.

Me preocupa que la (ex) Secretaria (de estado) Clinton es demasiado entusiasta de los cambios de régimen y un poco demasiado agresiva sin saber cuáles son las consecuencias no intencionadas de esas políticas”, acusó Sanders durante el debate.

“Sí, nos deshicimos de Saddam Hussein, pero eso ha desestabilizado toda la región. Sí, nos deshicimos de Gadafi, un terrible dictador, pero esto creó un vacío de poder para que entrara ISIS en Libia. Sí, podríamos deshacernos de Assad (presidente de Siria) mañana, pero crearíamos otro vacío político que beneficiaría a ISIS. Así que creo que sí, el cambio de régimen es fácil, deshacerse de los dictadores es fácil. Pero antes de hacer eso, tienes que pensar en lo que ocurrirá el día después”.

Sanders también añadió en otro momento del debate que para luchar efectivamente contra el grupo terrorista ISIS o Estado Islámico en  Siria, es preciso concentrarse en ello y no en derrocar al presidente Sirio Bashar Al-Assad. “Si, Assad es terrible, pero él no es quien está atacando en Estados Unidos, o en Francia, o derribando aviones rusos”.

Clinton, por su parte, defendió su recomendación de intervención en Libia en 2011 y apuntó que Sanders mismo había apoyado una resolución en el Congreso para “cambiar el gobierno en Libia”. La campaña de Sanders respondió indicando que este votó por una resolución que “renunciara a su posición” frente a las protestas masivas del pueblo y cesara el uso de la violencia.

Si no nos hubiéramos unido con nuestros socios europeos y nuestros socios árabes para ayudar al pueblo de Libia, ahora tendríamos allí lo que está pasando en Siria. Ahora los libios están volcando su atención para tratar de desalojar a ISIS desde su punto de apoyo y comenzar a tratar de avanzar juntos para tener una nación unificada.”, respondió Clinton.

Sanders y Clinton difieren en relación a lo que debe de hacerse en Siria, donde el gobierno dictatorial de Assad está luchando contra rebeldes que quieren derrocarlo y también contra el grupo terrorista jihadista ISISEl senador indica que primero hay que ganar la lucha contra ISIS y luego ocuparse de Assad. Clinton ha argumentado que hay que hacer los dos “al mismo tiempo”.

Clinton argumentó que si los rebeldes sirios que buscan deshacerse de ISIS no entienden que “hay un canal político o diplomático para hacerlo no vamos a tener apoyo sobre el terreno en Siria para desalojar a ISIS. Es importante que operemos en ambos al mismo tiempo.

Por su parte Martin O’Malley, el tercer demócrata en disputa, dijo que “debemos de dejar los malos hábitos de la guerra fría”.

“Miren los resultados con los que estamos lidiando en Irak. Tenemos un papel que desempeñar en el mundo y debemos centrarnos en la destrucción de Isil”, dijo O´Malley. “Podemos apoyar la resolución de la ONU para crear un proceso político, pero no debemos declarar que Assad debe irse, ¿Dónde está escrito que es el trabajo de los Estados Unidos el determinar cuando los dictadores se tienen que ir?

Los candidatos republicanos

Aunque popularmente se considera que los republicanos son más dados a la guerra y los derrocamientos que los demócratas, el grupo de precandidatos republicanos tiene diferentes ideas respecto a la necesidad o beneficio de que Estados Unidos sea “el policía del mundo”.

Entre los precandidatos republicanos, hay al menos tres que consideran que es mejor dejar en su lugar a dictadores como Assad y concentrarse en la lucha contra los extremistas de ISIS: Donald Trump, Ted Cruz y Rand Paul, están en esta categoría, según sus posturas en recientes debates y en discusiones pasadas.

“Assad es un mal tipo pero Estados Unidos debe concentrarse en reconstruirse a sí mismo y no ir construyendo otras naciones”, dijo Trump en una entrevista realizada en Octubre pasado. “Assad es un mal tipo, los rebeldes que luchan contra el quizá son peores”.  Trump ha criticado al Presidente OBama por “no hacer suficiente para destruir a ISIS”, pero mantiene su postura de no remover a Assad.

Al mismo tiempo, precandidatos como Marco Rubio y Jeb Bush han apoyado la idea de cambiar regímenes que causan otros problemas en la región y que oprimen a sus países. Rubio, por ejemplo, culpa a Assad de la guerra civil que asola a su país y que ha generado la mayor crisis de refugiados en la historia reciente.

Jeb Bush, cuyo hermano realizó la controversial invasión a Irak en 2003 -con apoyo del Congreso- ha dicho que apoya cambios de régimen, bajo ciertas circunstancias.

“Lo más importante que tiene que ser de nuestro interés de seguridad nacional”, explicó Bush este domingo en el programa Face the Nation. “Y número dos, si tenemos que hacerlo, debemos tener un buen plan para lidiar con las consecuencias. Creo que esa es la lección aprendida”.