Navidad tras las rejas

Llevan mensaje de paz a presos en la cárcel de hombres del condado de Los Ángeles

Cientos de presos se conmovieron hasta las lágrimas con el mensaje y la presencia del arzobispo José Gómez durante la misa que a primera hora se celebró en la capilla de la cárcel para hombres del condado de Los Ángeles este viernes.

Emocionados tronaron en aplausos al final de la ceremonia religiosa que ofició el arzobispo angelino y en la que estuvo presente el sheriff Jim McDonnell.

El arzobispo y el sheriff de Los Angeles visitan las celdas. /SUMINISTRADA

Después de la misa, el arzobispo hizo un recorrido por las celdas para entregarles un libro de reflexiones del papa Francisco.

“Estoy muy contento con la visita de este padre”, dijo Gerardo Rojas, un hispano que se mostró gustoso con el sorpresivo encuentro en su celda en plena Navidad. Otros reclusos no pudieron evitar llorar mientras apretaban fuerte las manos del arzobispo y le decían que habían encontrado paz con la presencia de Dios en su vida.

Estoy haciendo lo que Dios y el santo padre Francisco nos ha pedido, llevar la misericordia de Dios a los necesitados de sentir la paz y su amor. Es importante que abramos nuestros corazones y les mostremos que los amamos”, dijo el arzobispo feliz de haber ido la cárcel.

“Yo les he dicho que Dios los ama y está con ellos. La Navidad nos recuerda que él quiere estar con nosotros, que es un Dios que sabe perdonar y que debemos tratar bien a los demás en el mundo y en nuestras comunidades. Y así evitamos la violencia y tenemos paz en el mundo”, agregó Gómez.

Mas de 200 reos tomaron parte en la misa de este viernes en la carcel. /SUMINISTRADA

Y de verdad las palabras del arzobispo calaron hondo en los encarcelados.

El angelino Leopoldo Martínez de 31 años de edad, padre de dos hijos menores y otro que nacerá en enero, lleva cuatro meses en la cárcel y saldrá hasta noviembre de 2016 por el delito de venta de drogas.  “Me siento muy animado a cambiar y dejar en el pasado los pecados cometidos porque el servicio nos trajo un mensaje de perdón por los males que hemos hecho. Yo me he arrepentido de corazón y las palabras del arzobispo me quitaron un peso de encima”, dijo.

El sheriff McDonnell dijo que el servicio religioso de Navidad fue una “tremenda oportunidad para que los encarcelados estén en contacto con su fe. Eso los va ayudar como guía, no solo durante el tiempo que pasen presos sino en la transición al reintegrarse a la sociedad y a las calles en una forma que esperamos sea más positiva”, externo el sheriff.