Policía de Chicago se declara no culpable por muerte de afroamericano captada en video

A raíz de este caso, el alcalde Rahm Emanuel anunció la creación de una fuerza especial destinada a recomendar reformas en la investigación de excesos policiales, compuesta por 5 personas y entre la que se encuentran 2 latinos
Policía de Chicago se declara no culpable por muerte de afroamericano captada en video
Foto: EFE

El agente de la policía de Chicago Jason Van Dyke se declaró hoy no culpable en el caso por la muerte a tiros del joven negro Laquan McDonald, que desató protestas y peticiones de dimisión al alcalde de la ciudad, Rahm Emanuel.

Van Dyke, que ha sido acusado de asesinato en primer grado por la muerte del McDonald, de 17 años, que tuvo lugar hace más de un año, compareció hoy entre gran expectación del público y los medios de comunicación en el juzgado que ve el caso, en el que su abogado presentó la declaración de no culpabilidad.

El 12 de octubre de 2014, Van Dyke, un veterano agente de la Policía de Chicago, asestó al joven 16 balazos, la mayoría de ellos cuando el joven ya se encontraba inerte en el suelo, según un video que las autoridades de Chicago dieron a conocer este mes y que ha desatado la indignación de la población.

Van Dyke, un veterano agente de raza blanca, aseguró que en el momento de los hechos el joven iba armado con un cuchillo y que se sintió amenazado, a pesar de que en el video del incidente se aprecia que McDonald se estaba alejando de él cuando recibe el primer tiro.

Después de los disparos se ve a un policía que se acerca al joven tendido y patea un pequeño cuchillo que quedó junto a McDonald.

El policía fue acusado el pasado 24 de noviembre de seis cargos de asesinato en primer grado y otro por mal comportamiento en el cumplimiento de sus obligaciones oficiales por la muerte de McDonald, quien al parecer se encontraba robando.

Jason Van Dyke salió el pasado 30 de noviembre de prisión tras haber depositado el 10% de la abultada fianza de millón y medio de dólares fijada por el juez encargado del caso, Vincent Vaughan.

jason van dyke

La acusación de Van Dyke se produjo el mismo día en que las autoridades de la ciudad decidieron dar a conocer el polémico video y una semana antes de que anunciaran también la destitución del jefe de Policía, Garry McCarthy, en medio de las protestas ciudadanas.

Los participantes en las protestas, que posteriormente se han calmado, han pedido la dimisión del alcalde demócrata Rahm Emanuel, y de la fiscal del estado de Illinois, la latina Anita Álvarez, a quienes acusan de haber encubierto al policía blanco impidiendo durante más de un año la divulgación del vídeo del incidente.

A raíz de este caso, Emanuel, una persona muy cercana al presidente, Barack Obama, anunció la creación de una fuerza especial destinada a recomendar reformas en la investigación de excesos policiales, compuesta por cinco personas y entre la que se encuentran dos hispanos.

El alcalde informó este lunes de que recortaba sus vacaciones navideñas en Cuba para volver hoy a Chicago con el fin de trabajar en la reforma policial, después de que la Policía de la ciudad matara el pasado fin de semana a tres personas negras, una de ellas de forma “accidental”.

También el Gobierno federal anunció a comienzos de mes la apertura de una investigación a la Policía de Chicago para determinar si hubo racismo y uso excesivo de la fuerza en el caso de la muerte de Laquan McDonald.

Ese nuevo caso de supuesta violencia policial y racismo en EEUU se suma a otros ocurridos desde hace más de un año en otras ciudades y que han generado protestas de la comunidad negra, sobre todo desde la muerte en Ferguson, en agosto de 2014, del joven negro Michael Brown, que iba desarmado, a manos de un agente blanco que luego fue exonerado de los cargos que se presentaron en su contra.

Esta muerte y la de otros negros por disparos de policías blancos han generado el nacimiento de un nuevo movimiento civil a nivel nacional llamado “Black Lives Matter” (“Las vidas negras importan”) y que reclama el fin de la violencia policial contra la comunidad afroamericana.