Kerry anuncia expansión de programa para refugiados de Centroamérica

Grupos proinmigrantes aplauden medida, la cual contará con ayuda de las Naciones Unidas, pero piden más ante magnitud de crisis de migrantes
Kerry anuncia expansión de programa para refugiados de Centroamérica
Foto: EFE

WASHINGTON.- Al advertir de que la crisis de refugiados constituye un reto global, el secretario de Estado, John Kerry, dijo este miércoles que EEUU ampliará su programa de refugiados para dar una “alternativa legal y segura” a los migrantes centroamericanos, en medio de fuertes presiones para atacar de raíz el origen del problema.

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Durante un discurso en la Universidad de Defensa Nacional para delinear las metas de política exterior en 2016, Kerry dijo que el tráfico de humanos “es uno de los grandes flagelos del mundo”, y la idea es ayudar a individuos y familias vulnerables de El Salvador, Guatemala y Honduras para que no caigan en la tentación de emprender el peligroso viaje hacia EEUU.

Ese viaje “los convierte en presa fácil de contrabandistas de humanos a los que no les interesa más que sus propias ganancias”,  en un negocio mundial que además obliga a muchos a la “esclavitud moderna”, afirmó Kerry.

Se calcula que los conflictos civiles y la represión han producido el desplazamiento de casi 20 millones de personas en el mundo y, según Kerry, EEUU mantiene su compromiso con ayudar a quienes buscan la ayuda de este país.

Aludiendo a algunos líderes republicanos, Kerry criticó la “política sucia” de quienes propagan mensajes negativos sobre los refugiados, “sin base en los hechos” y sólo para “infundir miedo” entre los estadounidenses.

Kerry tenía previsto visitar un centro implicado en el reasentamiento de refugiados en Silver Spring (Maryland).

¿En qué consiste el plan?

Según una hoja distribuida por el Departamento de Estado, EEUU trabajará con la Oficina del Alto Comisionado para Refugiados de la ONU (ACNUR) y organizaciones asociadas para identificar a las personas que necesiten estatus de refugiado, incluyendo víctimas de pandillas criminales, defensores de los derechos humanos, y otras categorías  no precisadas.

Estados Unidos también continuará explorando otras opciones incluso para quienes afronten un “riesgo inminente” a su seguridad personal, indicó.

Fuentes legislativas familiares con el plan confirmaron a este diario que otro objetivo es ofrecer protección a desplazados internos, y que “individuos con o sin familiares en EEUU serán eligibles” para solicitar estatus de refugiado, siempre y cuando reúnan las condiciones.

El papel de la ACNUR será realizar las evaluaciones preliminares para determinar quiénes califican para el estatus de refugiados.

Fuentes anónimas del gobierno dijeron al diario The New York Times que hasta 9,000 migrantes de esos tres países centroamericanos podrían reasentarse como refugiados cada año en EEUU, aunque otros serían enviados a terceros países.

No existe una cifra exacta de cuántos podrán beneficiarse pero ésta será, sin duda, mucho mayor que dentro del programa anunciado en diciembre de 2014, a raíz de la llegada de más de 67,000 niños no acompañados, que sólo cubría a menores con padres legales en EEUU. Según datos oficiales, miles de niños han solicitado ayuda desde sus países de origen, pero sólo unos cuántos han sido aprobados para reunirse con sus familias en este país.

Entre los años fiscales 2006 y 2015, Estados Unidos aceptó el reasentamiento de 622,169 refugiados. Tan solo en 2015, la cifra fue de 69,933.

Refugee map

Refugee chart

 

Mientras tanto, la Administración Obama también trabaja con otros países y organizaciones en la región para evaluar los retos económicos, de seguridad y gobernabilidad que alimentan la emigración ilegal hacia el Norte, indicaron las fuentes.

De hecho, el Departamento de Estado evalúa cómo utilizar los $750 millones que aprobó recientemente el Congreso para apoyar estos esfuerzos.

¿Cómo cerrar el grifo?

Aunque el número de niños y familias indocumentados de Centroamérica bajó durante el año fiscal 2015, la Patrulla Fronteriza ha advertido de un aumento paulatino en la llegada de estos migrantes en la frontera sur.

Desde octubre pasado, más de 16,000 niños no acompañados han sido detenidos en la frontera, así como más de 20,800 unidades familiares.

Para disuadir la emigración ilegal, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) comenzó el año con una serie de redadas en Texas, Carolina del Sur y Georgia, logrando la captura de 121 centroamericanos indocumentados, muchos de los cuales fueron privados de su derecho al debido proceso, según activistas.

De inmediato, las operaciones policiales suscitaron el rechazo de congresistas demócratas, algunos candidatos presidenciales, líderes religiosos, sindicalistas, cívicos y comunitarios, que insisten en que la Administración Obama sí puede ofrecer un “Estatus de Protección Temporal” (TPS) para estos migrantes.

De hecho, un análisis del Centro de Recurso Legal para Inmigrantes (ILRC, en inglés), con sede en San Francisco (California), indicó hoy que hasta 757,422 migrantes de El Salvador, Honduras y Guatemala podrían beneficiarse de un TPS porque reúnen las condiciones.

La Administración Obama no se ha pronunciado sobre este reclamo, aunque ha reconocido la creciente ola de violencia en el “triángulo del Norte”.

Esos tres países tienen ahora los mayores índices de homicidios en el mundo: en El Salvador, el índice es de 104 por cada 100,000 habitantes, en Guatemala es de 36 por cada 100,000 y en Honduras, de 61 por cada 100,000, según ILRC.

Un buen primer paso, pero falta más

Consultados hoy por este diario, tanto líderes del Congreso como activistas pro-inmigrantes coincidieron en que el anuncio es un buen primer paso, porque EEUU reconoce en público finalmente que la violencia ha llegado a punto de crisis, pero añadieron que la Administración debe hacer aún más frente a la gravedad de la crisis.

La legisladora demócrata por California, Norma Torres, que viajará mañana a Guatemala a la toma de posesión del presidente electo, Jimmy Flores,  dijo que “es preferible procesar a estos migrantes en sus países y no exponerlos a tanto riesgo”.

“Esta es tan solo una de las tantas herramientas para responder a este problema, no es una solución para todo; pero es un gran paso el que la Administración reconozca que estos son refugiados, no son inmigrantes económicos”, precisó Torres.

“Me decepciona que no le hemos prestado suficiente importancia a esto, que se veía venir y podía evitarse; le dimos más importancia y más recursos al Medio Oriente. Pero el trabajar con la ONU es un enorme paso en la dirección correcta, aunque otros países en las Américas tienen que arrimar el hombro y aceptar algunos refugiados”, puntualizó

El legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez,  no ha recibido detalles del plan pero lo ve como un paso positivo porque,  a su juicio, “las redadas en los hogares y las detenciones no son la forma correcta de responder a madres y niños que huyen de Estados al borde del deterioro y donde su vida corre peligro”.

Katharina Obser, de la Comisión de Mujeres para Refugiados (WRC, en inglés),  le dio la bienvenida al plan porque EEUU desde siempre debió tratar a estos migrantes como “refugiados”, pero señaló que éste “no debe sustituir la ayuda para quienes solicitan asilo y protección” dentro del país.

“Es enorme ver que la Administración ya ve esto como una situación de refugiados que requiere una nueva respuesta y un compromiso serio para protegerlos y trabajar con la ONU y otros países en el hemisferio. Ahora le toca hacer lo mismo con los que piden asilo en EEUU, y frenar las redadas hasta que se les garantice el debido proceso”, dijo Tom Jawetz, vicepresidente de política migratoria del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP).

José Magana Salgado, autor del informe de ILRC dijo que el plan de procesamiento de refugiados es un “reconocimiento de que las condiciones en el triángulo del Norte están empeorando” pero es una “respuesta incompleta a la crisis humanitaria” porque no resuelve la situación de los centroamericanos ya puestos en EEUU y que, insistió, “merecen un TPS”.