Policías se preparan para lo peor en las escuelas

Prácticamente cada semana ocurre una balacera en una escuela de Estados Unidos; por eso, Los Ángeles se prepara

Hubo bombas, heridos y corrió la sangre en una escuela de South Pasadena ayer por la mañana.

Afortunadamente, se trató de un simulacro sobre cómo responder a un ataque terrorista en el que participaron más de 100 policías y bomberos.

Las masacres registradas en escuelas de este país y el tiroteo que efectuaron presuntos simpatizantes del Estado Islámico (ISIS) en San Bernardino en diciembre, fueron los motivos por los que se reunieron este viernes agencias del orden y cuerpos de emergencia del oeste del Valle de San Gabriel.

La práctica, en la que participaron policías y bomberos de South Pasadena, San Fernando, Alhambra, San Marino, Monterey Park y San Gabriel, se realizó en la escuela intermedia South Pasadena, a solo una cuadra del instituto al que dos estudiantes amenazaron con perpetrar una matanza en 2014.

Un policía ayuda a su compañero "herido" durante el simulacro. /ISAÍAS ALVARADO
Un policía ayuda a su compañero “herido” durante el simulacro. (Isaías Alvarado/La Opinión)

Aunque la Policía arrestó a los sospechosos y no les decomisó armas ni municiones, se descubrió que habían investigado sobre el uso y ensamble de armas, explosivos y para enfrentar a los agentes. En abril de 2015, ambos alumnos fueron sentenciados a libertad condicional luego de admitir su plan.

Mejor prevenir que lamenter

“No hemos recibido ninguna amenaza”, dijo el jefe de la Policía de South Pasadena, Art Miller, pero insistió en que las fuerzas del orden no pueden bajar la guardia ante los recientes incidentes.

“Nuestra agencia está preparada y seguirá entrenando y seremos los primeros en responder para detener a un asesino y para ayudar a los heridos”, enfatizó Miller.
Antes del simulacro era evidente que todo se había planeado. Los policías bromeaban sujetando rifles de alto poder y los falsos heridos ensayaban su montaje, pero una vez que se escuchó una explosión dentro de la escuela, a las 9:37 a.m., la expresión en los rostros de los agentes endureció.

Armados para cualquier situación. Así entraron los agentes que particuparon en este entrenamiento. /ISAÍS ALVARADO
Armados para cualquier situación. Así entraron los agentes que particuparon en este entrenamiento. (Isaías Alvarado/La Opinión)

“Se reporta un tirador activo”, se alertaba en la radio de los policías, que esperaban la orden para entrar a someter al sospechoso y rescatar a las víctimas, una situación que sigue ocurriendo en la vida real.

Desde la matanza en la primaria Sandy Hook en 2012, en la que murieron 20 niños y seis adultos, se han registrado más de 149 balaceras en instituciones académicas del país, incluyendo la que ocurrió en 2013 en el Colegio de Santa Mónica y que dejó un saldo de siete muertos.

Prácticamente cada semana ocurre una balacera en una escuela de Estados Unidos.

“La meta es prevenir tragedias, pero la realidad es que son más comunes y pueden pasar en cualquier lugar, un centro de trabajo y ahora es más común en las escuelas”, dijo Sergio González, gerente de la ciudad de South Pasadena. “Ojalá que nunca vuelva a pasar, pero si ocurre queremos ser efectivos”.

Agentes atienden a estudiantes "heridos" en la práctica. /ISAÍS ALVARADO
Agentes atienden a estudiantes “heridos” en la práctica. (Isaías Alvarado/La Opinión)

Al estudiante universitario Mario Meza le tocó ser uno de los heridos de bala en esta práctica. “Es increíble lo que ha pasado en el país y saber por qué lo hicieron”, comenta sobre los múltiples tiroteos. “Me da miedo porque puede pasar en mi escuela”, agregó.

El simulacro concluyó con la atención médica de los heridos (hubo dos muertos) y el arresto del tirador.

“Agarramos al ‘Chapo’ Guzmán”, bromeó uno de los agentes que sujetaba del brazo al falso criminal. “Buuu”, se escuchó de otros policías. Entonces se relajó el ambiente.

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(Isaías Alvarado/La Opinión)