Sanders afila estrategia mientras saborea una victoria a la vista en Iowa y New Hampshire

Los tres precandidatos presidenciales demócratas participarán el lunes en un foro con votantes en Iowa
Sanders afila estrategia mientras saborea una victoria a la vista en Iowa y New Hampshire
Foto: EFE

WASHINGTON.- Con una victoria a la vista en los primeros estados con primarias, y en víspera de un foro con los votantes en Iowa, el senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, afila su estrategia para consolidar su ventaja frente a Hillary Clinton.

En las encuestas más recientes, Sanders, de 74 años, ha acortado la ventaja de la exsecretaria de Estado y rival por la nominación presidencial demócrata y, con una mayor confianza en sus pronósticos, ahora incluso habla de una eventual “Administración Sanders”.

Sanders participó hoy en un acto electoral ante unas 2,500 personas en el colegio universitario Luther College, en Decorah, en el noreste de Iowa, donde nuevamente destacó su ventaja en las encuestas, y les instó a que voten por él en las “asambleas populares” del próximo 1 de febrero, para “llevar al país en una dirección muy distinta”, e iniciar una “revolución política.

Una encuesta divulgada hoy por la cadena CBS le da Sanders una ventaja de un punto sobre Clinton, 47%-26%, en Iowa, y una ventaja de 57%-38% en New Hampshire. Otra encuesta de la semana pasada, de la cadena CNN, indicó que Sanders le gana a Clinton, 51% contra 43% entre los demócratas en Iowa.

La estrechez de las encuestas explica por qué ambos realizan numerosas visitas al estado, incluyendo este fin de semana, en una batalla campal por el apoyo de los votantes.

Cuenta regresiva en Iowa

Este lunes, tanto Sanders como Clinton y el exgobernador demócrata de Maryland, Martin O’Malley participarán en un foro con los votantes en Iowa, patrocinado por CNN, a una semana de las “asambleas populares”.

El foro será otra oportunidad de “vender” sus respectivas propuestas de gobierno, aún cuando Clinton ha oscilado entre atacar a Sanders por nombre y sus ideas “que no tienen chance en el mundo real”, y defender su propia trayectoria política.

Según observadores, el reto para Sanders en este encuentro será no sólo consolidar su ventaja en Iowa y New Hampshire, sino demostrar que su campaña tiene gasolina para el resto de las primarias entre febrero y junio próximos.

Por su parte, O’Malley, que nunca ha subido de forma notable en las encuestas, afronta el reto de convencer a los votantes en Iowa de que él es una alternativa seria frente a Sanders y Clinton.

Es una tarea ingente, tomando en cuenta que, según las reglas del proceso, el candidato que no logre el apoyo de al menos el 15% de los votantes en Iowa en la primera ronda de votos, prácticamente queda descalificado.

Afilando estrategia

Sanders comenzó su campaña como un perfecto desconocido pero con una agenda progresista que resuena entre la base demócrata y que, según expertos, ha obligado a Clinton a virar más hacia la izquierda en sus posturas políticas.

Ahora, prestando del libreto que ayudó al presidente Barack Obama a ganar en Iowa cuando lanzó su primera contienda presidencial en 2008, Sanders se muestra más directo en sus ataques contra Clinton, y más dispuesto a destacar las diferencias con ella.

Sanders ha dado señales de este cambio en los últimos días, pese a que inicialmente dijo que no recurriría a ataques personales contra Clinton, y su objetivo es mostrar que es capaz de ganar a un candidato republicano en los comicios de noviembre próximo.

Por ello, en cada foro público, Sanders critica con mayor frecuencia los discursos pagados que ha hecho Clinton en en el pasado con dineros de grupos corporativos, sugiriendo que ésta no habla con sinceridad cuando propone una reforma de Wall Street.

En una entrevista con el diario “The Washington Post” ayer, Sanders explicó que no se quedará de brazos cruzados y regresará los golpes de la campaña de Clinton.

Según Sanders, los ataques sólo son una señal de que Clinton realiza una campaña “desesperada” porque no ha conseguido despertar entusiasmo entre los votantes, y quiere evitar una derrota mayúscula en Iowa.

Grupos partidarios de Clinton se han dado a la tarea de ridiculizar a Sanders, quien se describe como un “socialista demócrata”.

Clinton, por su parte, ha continuado atacando algunas de las propuestas de Sanders, en particular su idea de poner en marcha una expansión del programa “Medicare” y su plan de salud más reciente que quedaría a manos del gobierno federal.

Clinton insiste en cada oportunidad que a quienes temen los republicanos en los comicios generales es a ella y no a Sanders, a quien describe como una persona sin la experiencia necesaria para ser presidente.

“Construyamos sobre lo que ya tenemos”, pidió hoy Clinton a los votantes en un acto en Marion (Iowa), arropándose en el récord de Obama.

Mientras, varios líderes demócratas afines a su campaña han comenzado a advertir de que la nominación de Sanders traería malas noticias al partido en noviembre.