¡Quieren ver a más mexicanos “en pelotas”!

Activistas buscan mayor apertura en sitios para el nudismo, ya que es parte del a naturaleza del ser humano y no implica sexo

MÉXICO – Chirundos. Allá, en Ometepec, en el sur de México donde se unen los estados de Guerrero y Oaxaca y las temperaturas rebasan los 30 grados centígrados casi todo el año, a los niños pequeños que andan desnudos retozando por las calles entre los lodazales y la vegetación les dicen “chirundos”.

Juan Castañeda era uno de ellos hasta que sus padres emigraron 230 kilómetros al norte, justo cuando él cumplía los seis años y tenía que dejar atrás la costumbre de andar “en pelotas” (después de esa edad era mal visto en el pueblo) y justo cuando el invierno de su nueva casa, la Ciudad de México, obligaba a vestirse de pies a cabeza.

Comencé una nueva vida pero nunca dejé de añorar la sensación de libertad y felicidad de mi infancia en cueros”.

Por eso el nudismo para Castañeda, quien hoy es presidente de la Federación Nudista de México (FNM), no es otra cosa que la naturaleza misma del cuerpo humano y así busca una ley que permita oficializar y extender a todas las edades el concepto (la felicidad) de ser chirundo.

Hasta hoy no existe una legislación sobre el nudismo en México, con normas claras sobre los alcances y límites”, advierte. “Queremos iniciar un debate”.

Con el “queremos” hace referencia a la organización que encabeza entre el 28 y 31 de enero el Sexto Encuentro Latinoamericano de Nudismo en Zipolite, Oaxaca, una playa de 2.5 kilómetros que es la única tolerada y públicamente reconocida para andar “en pelotas” en México; en Cancún hay algunos hoteles que lo permiten no más allá de sus instalaciones.

ASÍ ERA ANTES

Es la primera vez que ocurre un evento internacional de nudistas nivel en el país donde convivirán al compás de fiestas musicales, yoga, calendas y teatro (se estrenará la obra “Empelotados) nudistas de Brasil, Francia, Estados Unidos, Ecuador, Argentina y Costa Rica, además de los mexicanos.

Castañeda dice que es el resultado de dar seriedad al asunto. De entrada, la FNM está registrada ante un Notario Publico desde diciembre de 2011 y es la única con este estatus aunque otras organizaciones la precedieron con la misma dignidad desde mucho tiempo atrás, desde que Zipolite creció como punta de lanza del nudismo para recreación en México en los años 60.

Ahí llegaron un grupo de extranjeros estadounidenses que originalmente visitaban a María Sabina –la indígena mazateca que se hizo popular por sus técnicas curativas a base de hongos alucinógenos- en busca de un lugar para hacer los rituales desnudos sin que nadie los molestara”, cuenta Ulises Ruiz, que recopila antecedentes del nudismo en México.

Ruíz encontró que, más allá de Zipolite, la cultura de andar en pelotas es prehispánica. “El desnudo era aceptado ciertas situaciones entre nuestros antepasados: se bañaban así en los ríos, hacían temazcales (baños de vapor con hierbas) para sanar o como un ritual de buena suerte en futuros combates”.

En tiempos modernos el nudismo es aplaudido y rechazado, según sus fines. Mientras para la protesta social se justifica a campesinos que van en cuero contra un líder que los timó (el Movimiento de los 400 pueblos) o a bicicleteros que exigen espacios a los automovilistas, el nudismo lúdico que provoca nerviosismo y divisiones.

Pese a los contras, actualmente hay unas 200 organizaciones que lo promueven. Crecieron  con el auge de las redes sociales como Nudmex, entre las más antiguas; Vidanud, que da énfasis al nudismo familiar y la participación de los niños y Anuba que opera medio oculta en la región del Bajío entre una sociedad muy conservadora.

NO SEXO

El mejor ejemplo de lo que ocurre actualmente en México con nudismo se ve en Zipolite. “Más allá de la playa y en dos hoteles no se permite andar sin ropa en la calle, ni siquiera en la avenida principal”, resalta Castañeda cuyo objetivo es popularizar la práctica a todo el pueblo de 1500 habitantes “al estilo europa” y luego a todo el país con ferias y festivales.

El problema es que carga con grandes lozas. La más pesada es su relación con el sexo. “La gente cree que si hay un grupo de gente encuerada irremediablemente cualquier actividad que realice va a terminar en una orgía y es todo lo contrario: los grupos nudistas prohíben el sexo público en sus encuentros”.

La “presión” por un cuerpo perfecto es otro tema. “Mucha gente me dice: ‘yo iría a los eventos nudistas, pero mejor no:‘no quiero que vean mis miserias’”. O el miedo: “Es increíble que en Facebook no permitan fotos explícitas de desnudo y sí las de armas o muertes que sugieren violencia”.

Pero Castañeda cree que su causa es cuestión de paciencia, no de lucha. A su mujer no le gusta andar en pelotas, por ejemplo. Allá ella, dice. Y su hija, que no nació chirunda en Ometepec, aún no se define: aún es pequeña, va a los eventos, mira y pronto decidirá. “Allá ella”.