Trump queda disminuido, pero no eliminado al llegar segundo en Iowa

Dos cubano americanos, Cruz y Rubio son los grandes ganadores de esta cita. El primero por el claro triunfo y el otro por surgir por encima de las expectativas y convertirse, potencialmente, en la alternativa moderada para los republicanos. Trump podría volver a surgir, sin embargo.

El senador de Texas Ted Cruz se impuso en Iowa entre los republicanos sobre la fuerza de su presencia personal en eventos de todo el estado, su nivel de organización en la calle, su apoyo entre los evangélicos, que fueron la mayoría de los asambleístas-votantes de ese partido y su mensaje conservador en lo social y en lo económico.

Donald Trump, el supuesto favorito en Iowa hasta las últimas encuestas, quedó en un segundo lugar en el que el tercero, Marco Rubio, casi lo alcanza. ¿Qué le falló a Trump? Y más importante aún, ¿significa esto el principio del fin su campaña?

Aún está por verse, aunque una encuesta de entrada que escudriñó las intenciones y razones de los votantes de Iowa reveló algunas claves importantes.

Por ejemplo: el tema de inmigración no es lo que está motivando a los votantes republicanos. En Iowa, ese tema llegó en cuarto lugar entre los más importantes para los republicanos, y sólo el 13% de estos votantes lo nombró como prioridad. Este grupo apoyó sólidamente a Trump, pero no fue suficiente.

Durante la competencia interna republicana, Trump, más que ningún otro republicano, apostó su campaña a un sector de votantes republicanos de clase trabajadora cuya principal preocupación tiene que ver con la economía, pero cuyo chivo expiatorio son los inmigrantes, los “dreamers”, México, China, India y otros países extranjeros.

Sin embargo, ese mensaje no rindió todos los frutos deseados para Trump en el estado de Iowa, donde el magnate iba adelante en las encuestas pero donde terminó en un segundo lugar que por muy poco pasó a ser tercero, ya que Marco Rubio terminó casi pisándole los talones (Cruz 28%, Trump 24%, Rubio 23%).

Cruz, el triunfador de las asambleas de Iowa, había sido el favorito y delantero en el estado antes que Trump entrara en la contienda. Sin Trump, todos esperaban que Cruz ganara Iowa. Con Trump en la contienda, las cosas cambiaron, pero al final, terminaron por caer en un sitio similar, al menos para Cruz.

Cruz ganó con gran margen entre los blancos evangélicos y entre los votantes preocupados por el gasto excesivo del gobierno, así como los que están alarmados por el terrorismo islámico.

Iowa no es el final de Trump

Esto, sin embargo, no es ni mucho menos el final de la campaña de Trump, dijo Patrick Miller, politólogo de la Universidad de Kansas.

“No le fue muy bien ni muy mal.  Al fin y al cabo llegó en segundo lugar, muchos de sus votantes acudieron a apoyarlo, pero tal parece que a su campaña le faltó profesionalismo en la calle”, dijo Miller. “Se dice por ejemplo que a pesar de que llenó muchos grandes escenarios, su organización no recababa los nombres y datos de los que venían, como hacen todas las campañas para luego comunicarse con esos votantes y sacarlos el día de las elecciones. Me parece que hay lecciones que aprender para Trump sobre cómo se gana una elección”.

Trump se ha apoyado en la publicidad gratis de los medios y la cobertura de sus mega eventos, pero en Iowa, a los votantes les gusta ver a los candidatos en persona y tomar cafecito con ellos en eventos pequeños. Trump no hizo nada de eso.

El magnate, sin embargo, aún está arriba en los promedios nacionales y en siguientes estados como New Hampshire y Carolina del Sur. “El aún puede ganar y recuperarse, pero está claro que Cruz le dará la batalla e incluso Rubio también”, dijo Miller.

David Ayón, profesor de Loyola Marymount University en Los Angeles, se hallaba presente en Des Moines observando las asambleas. “El nivel de participación tan grande que se vio en Iowa se debe, creo, a Trump. Hay una consciencia de la campaña que quizá no ha habido a este punto en la contienda antes”, dijo.

Rubio, aunque llegó tercero, pareció estar celebrando más que el propio Trump. La analista Sherry Bebitch Jeffe, politóloga de USC, dijo que el resultado logrado fue excelente para Rubio.

“El tiene el impulso o momentum. Su resultado fue mejor que lo que decían las encuestas y casi le gana a Trump. Es posible que Rubio pase a convertirse en la alternativa del establishment más moderado, que no quiere ni a Trump ni a Cruz”, dijo Jeffe.

En la contienda republicana, ahora todo se reduce a estos tres, coinciden analistas, aunque el único que hasta esta noche anunció su retiro es el ex gobernador Mike Huckabee, cuyo apoyo evangélico podría terminar por beneficiar a Cruz.

Por su parte Jeb Bush no tuvo una buena figuración, pero su campaña está apostando a hacerlo mejor en New Hampshire. “El tiene el dinero para seguir”, dijo Miller, indicando que Rubio se beneficiaría, probablemente, del apoyo y votos del “establishment” del partido, especialmente si Jeb Bush, Chris Christie y John Kasich terminan por retirarse pronto.

Otros candidatos apenas figuraron, quedando en la columna de “también se presentaron”, más que de verdaderos competidores.