Burbujas: La desunión de los latinos

La población latina crecería en importancia si pudiera unirse para evitar la discriminación

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Burbujas: La desunión de los latinos

Ayer encontré en mí oficina un pedazo del muro de Berlín. Cuando el muro cayó yo estuve allá y me regalaron ese pedazo de concreto que conservo como recuerdo de la ignominia que ese muro representó durante años. Les aclaro que estudié 10 años en esa ciudad, y el recuerdo de ese muro me trajo a la vez recuerdos de su estúpida razón de existir, y de la triste realidad de los genocidios y la muerte de millones en la Segunda Guerra Mundial por culpa del racismo de locos, como Adolfo Hitler.

Desde entonces, y ahora nuevamente, se me enchina el cuerpo cada vez que oigo que un político usa el racismo para promover su posición, y habla, como en el caso de Trump, de hacer un muro para restringir el paso de los latinos desde México hacia los Estados Unidos. Ese tipo de muros no sirven más que para demostrar la potencia o la fuerza de alguien ante la debilidad de otros.

Mucha de la prédica racial está saliendo a flote en los agresivos discursos de Trump, y si no modera su lenguaje y continua con mensajes “musolinescos” o “hitlerianos” pudiera estar creando un clima que a la postre traiga conflictos y violencia en este país.

Afortunadamente parece ser que en el mismo Partido Republicano empieza a haber preocupación por la oratoria racista de este pre-candidato. Un ejemplo de ese rechazo se dio en Iowa donde Ted Cruz le hizo perder el paso por primera vez, ganándole en esa elección, lo que debe haber herido profundamente el gigantesco ego de Trump.

Y como gran parte de sus ataques raciales son en contra de los latinos, especialmente los mexicanos, hay que resaltar otra vez la importancia que la población latina pudiera tener uniéndose para evitar la discriminación y para representar un bloque político significativo. De la población total de este país de poco más de 300 millones de personas, cerca de 50 millones son latinos desunidos, un muy importante porcentaje.

Seguimos siendo mexicanos, cubanos, salvadoreños, guatemaltecos, etc., cada quien con sus situaciones y problemáticas muy particulares, pero no hemos sabido aglutinarnos para atacar los problemas comunes. Tampoco veo en la actualidad a algún líder del calibre de Henry Cisneros que pudiera unificarnos para aumentar nuestra fuerza política.

Nuestra posición política no mejorará mientras no busquemos la unión y solo nos quejemos. Perdemos de vista la problemática general de todos los latinos y nos preocupamos por los asuntos muy particulares de cada uno de nosotros.

Por lo mismo, ninguno de los dos grandes partidos nos considera prioritariamente para la elección y para sus planes de gobierno.