El potencial de Marco Rubio con los latinos

Para competir, los republicanos necesitarían al menos 40% del voto latino y algunos expertos creen que Rubio podría competir mejor de lo que parece por el momento

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El potencial de Marco Rubio con los latinos
El senador de Florida Marco Rubio, haciendo campaña en New Hampshire. Su fuerte tercer lugar en Iowa lo ha convertido en uno de los candidatos más competitivos para la nominación republicana a la presidencia.

A estas alturas, la mayoría de los expertos en política están de acuerdo en algo: cualquier candidato presidencial en Estados Unidos necesita un porcentaje importante del voto latino para ganar, particularmente en estados competitivos como Florida, Colorado, Nuevo Mexico y Nevada.

Hoy, con el surgimiento de Marco Rubio como fuerte competidor por la nominación republicana, surge la pregunta: ¿Podría Marco Rubio, como candidato presidencial, lograr el voto latino necesario para darle a los republicanos la Casa Blanca en Noviembre?

Las opiniones de politólogos al respecto están divididas. Pero definitivamente hay expertos y también votantes hispanos, que ven a Rubio como una alternativa mucho más aceptable para los latinos que Donald Trump o Ted Cruz, y que incluso lo prefieren por encima de alguno de los dos precandidatos demócratas.

Ventaja en Florida

Una de las principales razones por las cuales Rubio es un candidato potencialmente fuerte tiene nombre: Florida.

El estado es famoso por romper empates que llevan a la presidencia (recordando Bush-Gore en 2000) . Aunque el voto latino de Florida ha venido transformándose de sólidamente republicano a demócrata, y Obama lo ganó dos veces, Marco Rubio es un candidato como ningún otro de los que han competido allí por el voto presidencial.

“Rubio es cubano y el voto cubano sigue siendo muy importante en Florida”, dice el profesor Loren Collingwood, politólogo de la Universidad de California en Riverside, que estudia el voto de los latinos. “El voto cubano se dividió en anteriores elecciones, entre los más viejos y los más jóvenes.  Yo creo que la comunidad cubana estaría bastante unida detrás de un candidato Rubio”.

Las cosas podrían no ser tan fáciles para Rubio en el resto de los estados competitivos. “No está claro si los votantes latinos de origen mexicano, dominicano o incluso puertorriqueño se inclinarían por Rubio en alguna medida o más que si fuera cualquier otro republicano. Pero a lo mejor lo único que necesitaría es ganar Florida”.

Inmigración: ¿es o no es pro reforma?

Para una importante mayoría del votante latino hay dos o tres temas de gran interés: economía, salud y desde luego, inmigración. Se ha dicho –y comprobado- que la inmigración y la actitud hacia los inmigrantes, es un tema “clave” y “emotivo” para muchos de ellos y que un candidato que no sea claramente pro reforma migratoria no podría ganar un porcentaje importante de este voto.

Entre los tres que hoy emergen como fuertes contendores por la nominación republicana, hay dos radicalmente anti reforma (Trump, Cruz) y uno, Marco Rubio, que ha procurado caminar una “cuerda floja” en el tema, en la que puede apelar a los conservadores y al mismo tiempo, decir que es decididamente pro inmigrante.

Hugo Hernandez es un votante de origen mexicano que está “orgulloso” de lo que Rubio representa. “Rubio es uno de los pocos republicanos que realmente hizo un esfuerzo por pasar la reforma migratoria y ha sido atacado por ello dentro de su partido”, dijo Hernández. “Yo dudo que él haya cambiado de idea, solo que ahora está compitiendo en una primaria y tiene que moverse hacia la derecha para progresar”. 

Rubio ha criticado a Trump por sus comentarios antimexicanos y en semanas recientes ha competido con Cruz sobre quien es el más “duro” en inmigración, pero al mismo tiempo, ha mantenido una postura diferente a otros precandidatos republicanos.

Durante los debates y entrevistas, Rubio ha dicho que no es realista deportar a 11 millones de indocumentados, y ha promovido la idea de “trabajar para demostrarle a los estadounidenses que la frontera está bajo control” para después, y sólo entonces, llevar a cabo una legalización temporal de los indocumentados.

No está claro, sin embargo, si eso es suficiente para lograr un 40% del voto latino o más, cuando hay candidatos demócratas con posiciones más progresistas en inmigración, agregaron los expertos. 

“Yo no creo. Para los latinos la marca republicana está muy comprometida por este tema”, dijo Christina Greer, de Fordham. “No creo que Hillary tenga miedo de perder votantes latinos por esa razón”. 

David Johnson, un consultor republicano de campañas, dijo que todo va a depender “de qué tan a la derecha lo empujan Trump y Cruz” en este tema. “Al fin y al cabo y a pesar de la competencia de hoy, Rubio es protegido de Jeb Bush y sabemos la postura que este ha tenido sobre inmigración, es mucho más moderada que la de otros republicanos”, dijo Johnson.

Mantener este “punto medio” podría permitir a Rubio girar a una postura más moderada en la elección general, afirmó el consultor.

Mejor Rubio que…

Fanny Veliz, una venezolana residente en Los Angeles, dice que votaría por Rubio si el candidato demócrata llegara a ser Bernie Sanders. De otra manera, su voto sería por Clinton, indicó.

Aunque California no cuenta por tratarse de un estado que siempre va por los demócratas (Florida, por ejemplo, va de uno a otro partido depende de la elección), Veliz es un ejemplo del tipo de latino que podría terminar votando por Rubio, si gana la nominación.

“Bernie es muy izquierdista para mi gusto”, dijo Veliz. “Si es el candidato, probablemente votaré por Rubio. Parece el mejor de los republicanos, no es extremista y habla bien. Y no soy la única que piensa así, he hablado con otros que piensan lo mismo que yo”.

Christina Greer, especialista en política estadounidense y profesora de la Universidad Fordham, no está tan segura de que un número suficiente de los latinos se iría con Rubio, no importa quien es el candidato demócrata.

“Yo creo que Rubio es demasiado conservador y no sólo en inmigración”, dijo la analista. “Aunque los demócratas sí tienen un problema y es generar el entusiasmo suficiente para que su candidato saque a la gente a votar”.