Editorial: Un golpe contra el medio ambiente

Una inusual acción de Suprema Corte congela el Plan de Energía Limpia
Editorial: Un golpe contra el medio ambiente

El plan estadounidense para reducir las emisiones de dióxido de carbono con el fin de controlar el cambio de clima corre serio peligro de no implementarse jamás, con la decisión de la Suprema Corte de Justicia de ponerlo en el congelador hasta que se resuelvan las disputas judiciales.

Los cinco jueces conservadores tomaron una apresurada acción, incluso antes de que el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia escuche el caso presentado por 27 estados y varios grupos empresariales contra el Plan de Energía Limpia, establecido por el presidente Obama a través de una norma regulatoria. El Tribunal de Apelaciones ya había rechazado la petición de los demandantes por no cumplir con las exigencias para semejante acción.

La acción sin precedentes del Alto Tribunal es una pésima señal para el futuro del plan de Obama. Los jueces, al aceptar extraordinariamente la solicitud de los demandantes, reflejan una simpatía hacia al argumento que el Plan es un abuso del poder presidencial que es demasiado oneroso para tanto los estados como la industria. 

Este es un golpe duro para el legado de Obama, ya que no se conocerá la decisión final del Supremo hasta el 2017. Peor aun queda la imagen y credibilidad de Estados Unidos que, siendo uno de los principales contaminadores del mundo, es incapaz de comprometerse a reducir significativamente la emisiones causante del efecto invernadero a pesar de todo lo dicho en la Cumbre de París.

Lo más lamentable de la decisión de los jueces es que protege un sistema energético anticuado que tiene el carbón como su base en vez, por ejemplo, del gas natural. Nuevamente ganó el interés económico por sobre la preocupación del cambio de clima. Este es un enfrentamiento que no debería existir.

La industria energética se resiste a cambiar para cumplir con las metas de reducción de emisiones del Plan de Energía Limpia, incluso disputa para ello indisputables datos científicos. La realidad es que debe cambiar su modelo económico de contaminación ambiental, porque no va a quedar planeta para vender su producto.

A lo largo de la historia del mundo, los acontecimientos importantes obligaron cambios en el proceder de comercios e industrias. Este es un momento de ese tipo, tristemente la Suprema Corte votó por el pasado y presente sucio en vez de un futuro limpio.