Inmigrantes de Los Ángeles van al encuentro del Papa Francisco

Inmigrantes angelinos serán parte de los 216,000 asistentes a una misa en Ciudad Juárez que oficiará el Sumo Pontífice
Inmigrantes de Los Ángeles van al encuentro del Papa Francisco
Imelda Bermejo (derecha) y María Gamboa viajarán a Ciudad Juárez para estar cerca del Papa Francisco el 17 de febrero

La histórica visita del papa Francisco a la frontera entre México y Estados Unidos, específicamente a Ciudad Juárez, el miércoles 17 de febrero será presenciada por inmigrantes angelinos que le pedirán que abogue por una reforma migratoria y por la paz en el vecino país.

Uno de estos grupos ha sido formado por hijos de indocumentados que piden la ayuda del líder de la Iglesia Católica para que finalmente se apruebe un alivio migratorio para cinco millones de inmigrantes, conocido como DAPA, una iniciativa de la Casa Blanca que sigue en vilo en una corte federal.

Con ellos viajará la niña Sophie Cruz, quien se hizo famosa porque logró entregarle una carta con ese mismo pedido al Papa mientras recorría en auto las calles de Washington D.C. en septiembre pasado.

“Le pedimos al Papa que siga apoyando a los inmigrantes hasta que se dé la reforma migratoria”, dice Sophie, de seis años e hija de dos oaxaqueños que se beneficiarían del programa DAPA.

Sophie y otros niños sostendrán en Ciudad Juárez una manta que tiene un dibujo del Pontífice sujetando la mano de unos pequeños. Debajo, está la frase: “Ayúdanos a legalizar a nuestros padres”.

Una delegación de niños de Los Ángeles le pedirá al Papa Francisco que abogue por una reforma migratoria
Una delegación de niños de Los Ángeles le pedirá al Papa Francisco que abogue por una reforma migratoria.

Zoila Jorge Hernández, la madre de Sophie, espera que el papa Francisco impulse una campaña para que se detengan las temidas redadas del gobierno federal que han separado a muchas familias.

“Millones de niños están sin sus papás, que son lo más importante en sus vidas”, expresó.

Paz en Ciudad Juárez

En el Valle de San Gabriel, otra delegación se preparaba este jueves para asistir a la misa que el Pontífice oficiará en el área de la feria de Ciudad Juárez y que congregaría a unas 216,000 personas.

Imelda Bermejo, residente de Alhambra, regresará a su ciudad natal con la esperanza de que la visita del papa Francisco deje esperanza.

“Juárez ha tenido tanta violencia y está en un momento de sanación y qué bueno que va el Papa para confirmar que sí vale la pena la oración”, expresó.

Ciudad Juárez, en efecto, renace en distintos sentidos y salió de la deshonrosa lista de los 50 lugares más violentos del mundo, pero aún le pesa el fantasma de los 700 feminicidios ocurridos de 1993 a 2012.

Bermejo, quien salió de su terruño cuando teñía nueve años, confía en que el líder católico dé cierto confort a las familias de las víctimas de la delincuencia.

María Gamboa, nacida en Tijuana, viajará a Ciudad Juárez esperando que las reflexiones del papa Francisco incluyan el calvario de los indocumentados en este país y en el cruce fronterizo.

“Para mí el Papa hace lo que nos pide hacer Jesús, que dice: ‘Voy con los necesitan oír de mí’”, dice.

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