Tiempo de Cuaresma

Por lo tanto debemos quemar a nuestros temores y nuestro egoísmo, convirtiéndoles en cenizas
Tiempo de Cuaresma

El miércoles, cuando mucha de nuestra gente andaba con cruces de cenizas pintadas en sus frentes, sentí que era una responsabilidad de mi parte explicar esta práctica rara a mi hijo y a los otros chicos cerca de mi hogar.

Algunos dirán que pintan la cruz en sus frentes porque es el comienzo de Cuaresma. A su ves Cuaresma significa los días antes de la semana santa en los cuales recordamos del sacrificio de Jesucristo por medio de hacer unos pequeños sacrificios de nuestra propia parte. Por ejemplo abstienen de comer ciertos platillos o de practicar ciertos hábitos malos.

Es cierto que debemos aprovechar de la ocasión para recordar la persona hermosa que era Jesucristo como vamos aprendiendo de Él en las escrituras sagradas.  En mi caso lo que me atrae a este personaje, Jesucristo es su inocencia.  La inocencia es una calidad humana muy hermosa.  Tenemos presente siempre la inocencia  de los niños que nos provoca sonrisas o hasta lágrimas.  También acordamos de la inocencia de los primeros días de verdadero amor.  También recordamos la inocencia de una madre y su hijito antes de que ambos se encuentran atrapados en las cosas  que todos tenemos que hacer a diario para sobrevivir.  No nos olvidamos de nuestra propia inocencia al comienzo de nuestras vidas que muchas veces se han hundido en el cinismo.

La crucifixión de Jesucristo fue el resultado de la criminalización de un hombre verdaderamente inocente.  Ninguno de nosotros podemos decir que es tan inocente como Jesucristo pero no obstante, en muchos casos nos tachan a muchos como delincuentes por intentar trabajar y criar nuestras familias en esta nación.  Pero el simple hecho que carecemos de una hoja de papel que otros tienen no nos convierte en criminales.  En otros casos hay muchos que se tratan como criminales por parte de la policía, por razón del color de la piel.

La Cuaresma es una ocasión en la cual también el viaje de Jesucristo de Galileo a Jerusalén. Celebramos su entrada en la ciudad y su ocupación del Templo, lo que enseño a sus discípulos, y su crucifixión.

Tengo una responsabilidad de enseñarle a mi hijo todas estas cosas como me las enseñaron a mí. También es mi responsabilidad explicarle que su pueblo sufre y que se le requiere a él ayudarle a que recuperen su inocencia y enfrentar la maldad que causa que los traten como criminales.

Ya vi a Donald Trump con la Biblia en su mano.  Trump dijo que la Biblia es el libro más estupendo en el mundo, hasta mejor que el libro que Trump escribió sobre su éxito como negociante.  Dudo mucho que Trump haya leído la Biblia.  Si lo hubiera leído, no hubiera encontrado a su propia persona en sus versos. Al haberlo leído, hubiera visto como Jesucristo plantó su cara a un hombre rico.  Le dijo al rico que si deseaba salvarse le debía regalar todas sus riquezas a los pobres, y seguir a Jesucristo a Jerusalén y a la cruz.  Hubiera leído también que es más difícil para un rico entrar al paraíso que para un camello pasar por un agujero.

Para los demás de nosotros, es necesario que aprovechemos de estas semanas para pretender retomar nuestra inocencia, en la forma que tratemos al prójimo y sobretodo en la forma en que tratemos a los que sufren la injusticia.  Pero, hijo mío, esto no basta.  Se nos requiere hacer nuestro propio peregrinaje a Jerusalén para hacer frente con la hipocresía de este nación, con la inocencia que Dios nos restaura.

Por lo tanto debemos quemar a nuestros temores y nuestro egoísmo,  convirtiéndoles en cenizas. Luego hacemos una cruz con las cenizas y la usamos para recordarnos, los unos a los otros, del odio y peligro con los cuales las familias y jóvenes inocentes tienen que soportar por las acciones de aquellos hipócritas que les pretenden criminalizar y hasta crucificar. Ponemos la cruz de cenizas como señal de nuestro compromiso de seguir los pasos de Jesucristo, que organizó todo un movimiento para resistir esta maldad, y sacrificó su propia vida para que nosotros lo mantengan vivo.