Llanto de los republicanos

Solo la mayoría del Senado republicano tiene la capacidad de extender o detener su luto por el juez .

La muerte repentina del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Antonin Scalia, deja a los republicanos entre la “espada y la cruz”.

Si sus líderes en el Senado no saben conducirse de acuerdo a convicciones democráticas, no solo estarían perdiendo la Presidencia en las elecciones de noviembre, sino curules valiosos en la Cámara Alta del Congreso.

El jefe de la mayoría del Senado, el republicano Mitch McConnell, dijo que “los norteamericanos deberán ser consultados en la selección del próximo magistrado.  Por consiguiente, su vacío no debe ser llenado hasta que haya un nuevo presidente”.

Lo cierto es que el presidente Barack Obama ya manifestó que no es una cuestión personal nominar o no a un nuevo magistrado, sino que es una obligación constitucional.  De manera quesu equipo de trabajo ya está buscando a un reemplazante y, en las próximas semanas, estará presentando a su candidato al Senado para su escrutinio pertinente.

En dado caso que si el elegido es un latino (o una latina), especialmente “méxico-americano”, los senadores republicanos tendrán que nadar contra la corriente.

Hasta hoy, los candidatos republicanos a la presidencia ya han mostrado una cara altamente repudiable frente a los intereses de los latinos.  Donald Trump y Ted Cruz prometieron construir una muralla; Rubio y Busch se retractaron públicamente de cualquier reforma integral.

Por eso el apoyo de los latinos hacia los pre candidatos republicanos es bastante bajo.  Si es que la mayoría de los senadores decide poner una barrera irracional a la nominación de un magistrado méxico-americano a la Corte Suprema de Justicia, no solo las minorías latinas estarían votando en contra de quienes se oponen, sino también el electorado nacional moderado.

Ahora bien, si es que el presidente Obama decide nominar a un candidato de raíces asiáticas como magistrado a la Corte Suprema de Justicia, los senadores republicanos tendrán que hacer a un lado su irracionalismo obstruccionista.

El electorado asiático-americano es creyente del liberalismo económico, pero muchos son conservadores en cuestiones sociales.Por eso tienen más afinidad con el Partido Republicano que con el Demócrata.

Sin embargo, si el Senado les da la espalda en la nominación de uno de los suyos, es muy probable que una gran cantidad del electorado asiático-americano estaría votando por candidatos demócratas en las elecciones de noviembre.

No es fácil perder a un líder conservador en la Corte Suprema de Justicia.  La muerte Scalia dejó perplejos a todos los republicanos.  Solo la mayoría del Senado republicano tiene la capacidad de extender o detener su luto.  Si deciden bloquear al nominado del presidente, el llanto republicano durará, por lo menos, otros cuatro años.