Redadas de inmigrantes: ¿Crueles pero legales?

La discusión entre activistas se centra en por qué el gobierno de Obama insiste en deportar a migrantes que tienen orden de deportación, a sabiendas que un elevado porcentaje de ellos no tuvo representación legal

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Redadas de inmigrantes: ¿Crueles pero legales?
John Moore/Getty Images

Para la abogada Bárbara Hines, exdirectora de la Clínica de Inmigración de la Universidad de Texas (UT) en Austin, para efectos de imagen “es mejor arrestar y deportar a un adulto de 18 años que a una madre con su bebé, esto debido a la prensa negativa que genera”.

Durante las redadas del primer fin de semana de enero en Carolina del Norte, Georgia y Texas, en las que agentes de ICE arrestaron a 121 personas, la mayoría eran niños y migrantes centroamericanos que tenían orden de deportación.

Hines dijo que “claramente la falta de abogados, como señaló el TRAC, y honorarios accesibles”, están causando esto, un elevado número de casos perdidos en las cortes y la emisión de órdenes de deportación.

Un reciente informe del American Immigration Council reveló que la política restrictiva de detener a las familias centroamericanas “es un fracaso”. Y que los migrantes provenientes del Triángulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras) “siguen huyendo de la situación de violencia en sus países”, señaló Hines.

Durante el año fiscal 2014 (del 1 de octubre de 2013 al 30 de septiembre del 2015) la Patrulla Fronteriza detuvo a 68,541 niños migrantes (principalmente originarios del Triángulo Norte) en la frontera entre Texas y México cuando intentaban ingresar al país sin autorización.

En el 2015 la cifra bajó en un 42% pero los 20,164 arrestos llevados a cabo en los primeros cuatro meses del año fiscal 2016 (del 1 de octubre de 2015 al 31 de enero de este año) inquietan a la Casa Blanca.

Situación “complicada”

La discusión entre los activistas se centra en por qué el gobierno de Obama insiste en deportar a migrantes que tienen orden de deportación, a sabiendas que un elevado porcentaje de ellos no tuvo representación legal.

“La situación es complicada”, dijo Lilia Velásquez, profesora adjunta de la Universidad de California en San Diego. “En general, los menores no acompañados que solicitan el asilo seguirán siendo menores de edad para propósitos de inmigración. Por ejemplo, en estos momentos tengo un caso donde mi cliente era menor de edad cuando llegó a la frontera en Texas. Por ser menor de edad se tiene que someter la solicitud de asilo ante la oficina de asilo político primero. Esto se considera una solicitud afirmativa”.

“Si la oficina de asilo no aprueba el caso, el expediente será referido al juez de inmigración en cuyo caso ya es un asilo defensivo, por ser defensa a la deportación”, agregó.

Dijo además que “no me extrañaría saber que ICE no conoce el tema de jurisdicción, y asumo que ahora, por cumplir los 18 años, ya dejan de ser menores. No obstante, si el menor de edad fue deportado en ausencia la orden de deportación se puede ejecutar sin importar la edad”, advirtió.

Velásquez también dijo que “es increíble, pero ciertos abogados lograron que los refugiados ya deportados siguieran aquí aún así ya habían sido deportados en ausencia. De seguro fue porque no hubo mala fe en no asistir a la cita en corte”.

“El tema de jurisdicción es complicado, pero la ley trata a los menores de edad con más compasión y les otorga más derechos”, dijo, contrario a lo sucedido con el caso Waldin en Durham, Carolina del Norte.

No son redadas, son operativos

Los arrestos, cuyo blanco son los migrantes centroamericanos indocumentados que tienen orden de deportación, “no son redadas”, dice el abogado José Pertierra, en Washington DC. “Por lo menos no en el sentido clásico de la palabra”.

“Es decir”, agrega, “ICE no está haciendo redadas en los puntos de trabajo (en las fábricas, los hoteles, los restaurantes, etc). Tampoco hay redadas en las escuelas. Lo que está ocurriendo son operaciones policiales para detener a ciertas personas que están clasificadas como prioridad para ser deportados”.

Las prioridades citadas por Pertierra están contenidas en el memorando del 20 de noviembre del 2014, el mismo día en que Obama anunció la Acción Ejecutiva que incluye los programas DACA y DAPA, frenados por los tribunales de justicia.

Entre esas prioridades, además de criminales y terroristas, se encuentran los migrantes centroamericanos que llegaron después del 1 de enero de 2014 y tienen orden de deportación, recordó Pertierra.

“Ante esas prioridades, el inmigrante indocumentado tiene ciertas defensas. Entre ellas está la posibilidad de pedir asilo o la protección que le concede la Convención contra la Tortura. Pero es difícil calificar para el asilo”, dijo el letrado. “Uno tiene que demostrar que el temor de persecución que tiene está vinculado a su opinión política, su religión, su etnia o raza, su religión o su membresía en un grupo social perseguido”.

Agregó que “muchos jueces piensan que el temor de persecución, basado solamente en las condiciones generalizadas de violencia o de extorsión NO ampara a la persona bajo las reglas de asilo. Por eso les niegan la solicitud a tantas personas que vienen huyendo de la violencia en El Salvador, Guatemala y Honduras”.

Pertierra sugirió que una solución al problema de los niños migrantes que piden asilo “es que la Casa Blanca les conceda un nuevo programa de TPS (Temporary Protection Status). Así no tendrían que establecer su elegibilidad para el asilo para no ser deportados”.

El TPS frena temporalmente las deportaciones y concede un permiso de trabajo vigente durante la cobertura del beneficio migratorio.

“Es importante señalar que las personas que no caen dentro de las prioridades del memorándum de ICE están en peligro de ser detenidos y la agencia no los busca. Incluso, muchas veces si son detectados y detenidos pueden pedir que inmigración desista en la deportación y cierre el caso. Eso se llama Prosecutorial Discretion” (Discreción Procesal), puntualizó.

“Hay mucho temor en la calle, pero si verdaderamente comprendemos lo que está ocurriendo podemos evitar el pánico indebido”, indicó.

Campaña “inhumana”

Para el activista Gustavo Torres, director ejecutivo de CASA de Maryland, los arrestos de ICE a partir de la primera semana de enero “es una pésima jugada de la administración Obama”.

“Es parte de una campaña inhumana que tiene la intención de amedrentar a los niños que están huyendo de la violencia en Centroamérica”, agregó. “Y el derecho a pedir la protección del asilo no se termina cuando el migrante cumple 18 años. La edad no importa, son las circunstancias de violencia y desestabilización en el país de origen lo que convierte a una persona en refugiado”.

Dijo además que “los menores que esperan sus casos seguramente se perderán en el sistema por temor a ser deportados”.

El abogado Ezequiel Hernández explicó que los niños que pidieron asilo y ya cumplieron 18 años de edad, como el caso de Waldin, “no se habla de ellos como indefensos sino como fugitivos con habilidad de escoger y donde no se requiere de una tercera persona que haga decisiones, y pueden ser detenidos sin avisarle a nadie”.

“En términos de la ley ya no son ‘Unaccompanied Minors’, y las protecciones de que tanto se habló no aplican”, previno.

De las redadas (operaciones de arresto) de los agentes de ICE, Hernández dijo que “se tratan de una táctica cruel pero legal”.

ICE dijo que no comentará operaciones en curso y citó la vigencia del memorando que contiene las prioridades de deportación y que fue firmado el 20 de noviembre del 2014 por el jefe de la seguridad nacional de Estados Unidos, Jeh Johnson.