Se agrava la crisis por falta de agua en México

Hay 90 millones de mexicanos que viven con escasez de este líquido vital. De estas personas, 20 millones padecen la falta de este recurso natural a lo largo de todo el año.
Se agrava la crisis por falta de agua en México
Foto: Shutterstock

Dos tercios de la población mundial, es decir 4 mil millones de personas, experimenta una grave escasez de agua durante al menos un mes al año, revela un estudio publicado en la revista Science, el cual alerta que esta situación es peor a la planteada por reportes anteriores que estiman entre 1.7 y 3.1 mil millones a los afectados.

La investigación ubica a México como uno de los países más afectados. Los datos indican que hay 90 millones de mexicanos que viven con escasez de este líquido vital. De estas personas, 20 millones padecen la falta de este recurso natural a lo largo de todo el año.

Mesfin M. Mekonnen y Arjen Y. Hoekstra, autores del artículo de Science, detallan que de los 4 mil millones que viven que viven con escasez de agua, la mitad viven en la India (mil millones) y en China (900 millones). Dice que el resto de las poblaciones importantes se localizan en Bangladesh (130 millones), Estados Unidos (130 millones), Pakistán (120 millones), Nigeria (110 millones) y México (90 millones).

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El reporte detalla que entre 1.8 y 2.9 mil millones de personas enfrentan escasez severa de agua durante al menos 4 ó 6 meses al año. Explica que 500 millones de personas viven con una severa escasez de agua durante todo el año. De esos quinientos millones, 180 millones viven en la India, 73 millones en Pakistán, 27 millones en Egipto, 20 millones en México, 20 millones en Arabia Saudita, y 18 millones en el Yemen.

“En estos dos últimos países, se refiere a todas las personas en el país, lo que pone a las naciones en una posición extremadamente vulnerable. Otros países en los que una gran fracción de la población experimenta severa escasez de agua durante todo el año son Libia y Somalia (80 a 90 por ciento de la población) y Pakistán, Marruecos, Níger y Jordan (50 a 55 por ciento de la población)”, agrega.

El reporte menciona que durante las últimas décadas, “se ha hecho evidente que, debido a una demanda en constante aumento, la escasez de agua potable se está convirtiendo en una amenaza para el desarrollo sostenible de la sociedad humana”.

Recuerda que en su Informe de Riesgos 2016, el Foro Económico Mundo (FEM) situó a la crisis por la escasez del agua como uno de los factores que mayor impacto ocasionarán en el presente año, sólo por debajo del Cambio Climático y las armas de destrucción masiva.

El Foro Económico Mundial consultó a para su reporte, difundido recientemente, a  750 especialistas de temas económicos, sociales, del sector público y de la academia sobre cuáles riesgos estaban relacionados y podrían dar lugar a otros. Una de las cuestiones planteadas fue sobre la crisis hídrica mundial:

“El potencial de cambio climático exacerbará la crisis del agua, con impactos en los conflictos y en la migración forzada, y exigirá un mejor manejo del agua para adaptarse al cambio climático, a una población en crecimiento y al desarrollo económico”.

El mismo reporte menciona que si las prácticas actuales sobre la gestión del agua no cambian significativamente, muchas partes del mundo se enfrentarán a una creciente competencia por el agua entre la agricultura, la energía, la industria y las ciudades.

“El estrés por el agua y los alimentos podría contribuir al aumento de las tensiones entre los estados. El comercio puede ser interrumpido por el acaparamiento de los productos básicos, las poblaciones locales pueden oponerse al control extranjero de las tierras cultivables, y los argumentos pueden entrar en erupción sobre los derechos para extraer agua de los ríos y acuíferos que cruzan las fronteras”, alerta el reporte.

El Foro coloca la escasez de agua entre los riesgos sociales que enfrentará el mundo al considerar que “una disminución significativa en la calidad y cantidad disponible del agua potable resultará en efectos nocivos para la salud humana y/o la actividad económica”.

De acuerdo con la investigación publicada en Science, el aumento de la población mundial, la mejora del nivel de vida, el cambio de patrones de consumo, y la expansión de la agricultura de riego son las principales fuerzas impulsoras de la creciente demanda mundial de agua.

“La esencia de la escasez mundial de agua es la falta de coincidencia geográfica y temporal entre la demanda de agua potable y su disponibilidad, que se puede medir en términos físicos o en términos de implicaciones sociales o económicas basadas en la capacidad de adaptación”, dice la investigación.

El reporte precisa que las zonas con baja escasez de agua se encuentran en las regiones boscosas de América del Sur (en particular, la cuenca del Amazonas), en África Central (la cuenca del Congo), Malasia, Indonesia, así como en las zonas boscosas del norte y partes subárticas de América del Norte, Europa y Asia.

Refiere que otros lugares que presentan poca escasez de agua durante todo el año se pueden encontrar en la mitad oriental de los Estados Unidos, en gran parte de Europa, y en partes del sur de China. Dice que en África una banda localizada en los 5° y 15° de latitud norte tienen una baja escasez de agua a partir de mayo o junio a enero, pero moderada a grave escasez de agua, de febrero a abril.

Un cuadro similar se encuentra en la zona comprendida entre los 10° y 25° de latitud norte, con moderada a severa escasez de agua, de febrero a mayo o junio en México (América Central) y la India (Asia del Sur).

Menciona que en las latitudes más altas, en la parte occidental de los Estados Unidos, el sur de Europa, Turquía, Asia Central y el norte de China, hay muchas zonas que sufren de moderada a grave escasez de agua en el período de primavera-verano.

“Las regiones con moderada a grave escasez de agua durante más de la mitad del año incluyen el norte de México y partes del oeste de Estados Unidos, partes de Argentina y el norte de Chile, África del Norte y Somalia, el sur de África, Oriente Medio, Pakistán y Australia”, se lee en el reporte.

El documento refiere que los altos niveles de escasez de agua se producen en áreas sin poblaciones densas o con agricultura de riego intenso, pero con muy poca disponibilidad de agua natural, como en las zonas áridas del mundo (por ejemplo, el Sahara, Taklamakan, Gobi, y Australia central desiertos).

“La escasez de agua en el desierto de Arabia es peor que la de otros desiertos debido a la intensa densidad poblacional y al riego. En muchas cuencas hidrográficas, por ejemplo, la cuenca del Ganges en la India, la cuenca del Limpopo, en el sur de África, y la cuenca del Murray-Darling en Australia, el consumo de agua potable y su disponibilidad son anticíclicas, con un consumo que es más alta cuando la disponibilidad de agua es más bajo”.

El gran consumo de agua con respecto a la disponibilidad de este líquido resultó en una diminución de las corrientes, sobre todo durante el periodo seco, y la disminución de los niveles de agua de lagos y la que se encuentra bajo la tierra.

Dice que ejemplos notables de ríos que se pierden total o parcialmente antes de que lleguen al final de su curso incluyen el Río Colorado en el oeste de Estados Unidos y el Río Amarillo en el norte de China.

Refiere que el ejemplo más destacado de un lago que desaparece como consecuencia de la reducción del flujo de entrada de un río es el Mar de Aral en Asia Central. El informe refiere que el agotamiento del agua subterránea ocurre en muchos países como en la India, Pakistán, Estados Unidos, Irán, China, México y Arabia Saudita.

“Las víctimas directas del consumo excesivo de los recursos hídricos son los propios usuarios, que cada vez sufren de escasez de agua durante las sequías, lo que resulta en la reducción de las cosechas y la pérdida de ingresos para los agricultores, amenazando los medios de vida de comunidades enteras”, explica el reporte.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para 2050, al menos una de cada cuatro personas probablemente viva en un país afectado por escasez crónica y reiterada de agua dulce.

Hace un año, la UNICEF, organismo dependiente de la ONU, dijo que el planeta tendrá un déficit de agua del 40% en 2030 si no se cambia el rumbo actual de consumo.

En agosto pasado el Instituto de Recursos Mundiales colocó a México entre los países que están en riesgo de sufrir una crisis de escasez de agua para el año 2040 en porcentajes que podrían alcanzar hasta un 80 por ciento.

La organización encontró que 33 países enfrentarán un estrés hídrico extremadamente alto dentro de 25 años. México ocupó el lugar número 34, detrás de Túnez, y se prevé que enfrente altos niveles de escasez de agua con porcentajes de entre un 40 hasta un 80 por ciento.